Un maravilloso ‘Domino’ musical y teatral

Lausana

20 / 03 / 2023 - Albert GARRIGA - Tiempo de lectura: 3 min

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domino lausanne Una escena de 'Le Domino Noir' en Lausana © Opéra de Lausanne / Jean-Guy PHYTON
domino lausanne Una escena de 'Le Domino Noir' en Lausana © Opéra de Lausanne / Jean-Guy PHYTON
domino lausanne Una escena de 'Le Domino Noir' en Lausana © Opéra de Lausanne / Jean-Guy PHYTON

Opéra de Lausanne

Auber: LE DOMINO NOIR

Marie-Eve Munger, Philippe Talbot, Julia Dit-Ferrand, François Rougier, Marie Lenormand, Raphaël Hardmeyer, Carole Meyer, Laurent Montel, Marie Daher, Aslam Safla. Dirección musical: Laurent Campellone. Dirección de escena: Calérie Lesort y Christian Hecq. 15 de marzo de 2023.

Cuando en 2018 se puso en escena la coproducción de la Opéra de Lausanne con la Opéra Royal de Wallonie de Liège, ya le valió el Gran Premio al mejor espectáculo lírico francés otorgado por la Association professionnelle de la critique de théâtre, de musique et de danse. Recuperar un título muy popular en la época y, hoy, una rarité, ya es motivo de júbilo, pero si además viene con una producción tan divertida, teatralmente vigorosa y, manteniendo los diálogos, el resultado no puede ser más feliz. La propuesta, firmada por Valérie Lesort y Christian Hecq, ha sido un gran acierto de Éric Vigié, quien presentará su última temporada a principios de abril, ya que en junio de 2024 será sustituido por el gestor marsellés Claude Cortese al frente del coliseo suizo.

Con libreto de Eugène Scribe –gran colaborador de Auber—, esta opéra-comique narra las peripecias de la novicia Angèle de Olivarès, prima de la reina de España, que quiere vivir su última noche libre, en un baile de máscaras al que acude disfrazada de Dominó Noir, antes de ingresar en el convento y de ser nombrarla Abadesa. En el periplo, se reencuentra con Horace de Massarena, a quien conoció un año antes. Para devolverla a la vida, el tándem creativo optó por un gigantesco reloj que se mueve, con los bailarines danzando más rápido y más lento, a merced de Juliano, en cuya casa sucede el momento más cómico, con un cochinillo recién horneado, que suelta su manzana para cantar al ritmo del “tra, la, tra, la…” de Angèle. El tercer acto se desenvuelve en el patio del convento, donde unas gárgolas cobran vida, al tiempo que Ursule –rival de la protagonista– maquina sus artimañas para ser la abadesa.

"Marie-Eve Munger fue una muy convincente Agnès, con un instrumento con mayor peso de lo esperado, pero con buen control de la coloratura y del fraseo"

Le Dominó Noir de Auber bebe de varias influencias, sobre todo de Rossini y de melodías españolas, y el director musical Laurent Campellone supo jugar con los distintos estilos, y contó en todo momento con la complicidad de l’Orchestre de Chambre de Lausanne en estado de gracia.

Los solistas destacaron en su doble vertiente de actores-cantantes, buscando la mordacidad en los diálogos y escenas y sobresaliendo en sus difíciles páginas musicales. Marie-Eve Munger fue una muy convincente Agnès, con un instrumento con mayor peso de lo esperado, pero con buen control de la coloratura y del fraseo, a pesar de un fiato no siempre generoso y un registro agudo tendiendo a la estridencia. Gustó mucho también el Horace de Philippe Talbot, siempre muy elegante en su musicalidad y con bonito timbre y con una proyección adecuada para un teatro de las dimensiones del de Lausana. François Rougier estuvo excelente como Juliano y Julia Deit-Ferrand supo llevar a buen puerto su Briggite. A destacar también Marie Lenormand (Jacinthe), Raphaël Hardmeyer (Gil Pérez) y, sobre todo, Carole Meyer como Ursule.  * Albert GARRIGA, corresponsal en Suiza de ÓPERA ACTUAL