Un holandés en manos femeninas

Bayreuth

24 / 08 / 2022 - Albert GARRIGA - Tiempo de lectura: 4 min

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Holandés Bayreuth Elisabeth Teige (Senta) en la producción de Tcherniakov © Festival Bayreuth / Enrico NAWRATH
Oksana Lyniv Oksana Lyniv © Oleh PAVLIUCHENKOV
Holandés Bayreuth La producción de Tcherniakov del 'Holandés errante' © Festival Bayreuth / Enrico NAWRATH
Holandés Bayreuth Elisabeth Teige (Senta), Eric Cutler (Erik) y Thomas J. Mayer (Holandés) © Festival Bayreuth / Enrico NAWRATH

Festival de Bayreuth

Wagner EL HOLANDÉS ERRANTE

Debut femenino en la dirección musical del Festival de Bayreuth

Georg Zeppenfeld, Elisabeth Teige, Eric Cutler, Nadine Wiessmann, Atillio Glaser, Thomas J. Mayer. Dirección musical: Oksana Lyniv. Dirección de escena: Dmitri Tcherniakov. Festpielehaus, 20 de agosto de 2022.

Ha llovido bastante desde que Oksana Lyniv debutara en el Liceu precisamente con El holandés errante. Cierto es también que la orquesta del coliseo barcelonés no es lo mismo que la del Festival de Bayreuth, pero no por ello hay que sacarle mérito al merecido éxito que cosechó la maestra ucraniana después de su vibrante, sólida y espectacular dirección. Por matizar, hubo algunas, puntuales, descoordinaciones entre foso y escena, y Lyniv prefirió exaltar los momentos más efectistas, descuidando los más líricos. Con todo, la primera mujer en dirigir en el mítico festival ofreció una versión muy vibrante e hipnótica, dibujando momentos de gran impacto sonoro y de gran teatralidad. El coro, dirigido por Eberhard Friedrich, anduvo magnífico en todas sus numerosas interpretaciones, siendo uno de los pilares indispensables de esta producción, y logrando la sonoridad requerida, después de verse relegado en la edición anterior a cantar desde fuera del escenario.

© Festival Bayreuth / Enrico NAWRATH

Elisabeth Teige (Senta) en la producción de Tcherniakov

Pero se trató de un Holandés de eminente protagonismo femenino y es que a la impactante versión de Liniv se le sumó una Senta en mayúsculas: la de la soprano de noruega Elisabeth Teige. Y es que parece que en estos años el país nórdico está llamado a ofrecer sopranos wagnerianas de pro, con Davidsen en una excelente línea de Elisabeth, Eva y Siegliende, Teige es una soprano dramática con todas las letras. Dotada de un instrumento portentoso, sobradamente proyectado, incisivo a la vez que mórbido, supo magnetizar durante todas sus intervenciones. Si bien es cierto que, quizá, podría reprochársele falta de sutileza y lirismo, además de presentar alguna tirantez, puntual, en el registro agudo. A su lado, el Holandés de un más que correcto Thomas J. Mayer quedó bastante descafeinado. El barítono alemán compuso un protagonista de muy buena intencionalidad y fraseo, con gran entrega teatral – ideal como el malote vengativo que propuso Tcherniakov (ver crítica de l estreno) – pero un instrumento no tan poderoso como el de su partenaire le restaría lucimiento a su interpretación. El tenor estadounidense Eric Cutler fue un Erik, el cazador – aquí único pescador -, de gran elegancia – de escuela belcantista -, que esgrimió una sobrada proyección y se lució especialmente en el dúo con Senta “Bleib, Senta!”. Daland recayó en el sólido bajo alemán Georg Zeppenfeld quien derrochó saber hacer y distinción, no en vano el cantante se ha convertido en uno de los puntales del festival. El equipo vocal se cerró con el magnífico timonel del tenor alemán Attilio Glaser y la un poco desgastada Mary de Nadine Wiessmann. * Albert Garriga, corresponsal en Bayreuth de ÓPERA ACTUAL