Un 'Don Giovanni' de la Escuela de Ópera con voces de primera

Sabadell

23 / 10 / 2022 - Fernando SANS RIVIÈRE - Tiempo de lectura: 5 min

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Giovanni Sabadell Violeta Alarcón (Elvira), Pau Camero (Giovanni), Alexeider Pérez (Ottavio) y Emilia Pérez (Anna) © FOC - Escola d'Òpera de Sabadell / A. BOFILL
Giovanni Sabadell Cristòfol Romaguera (Masetto), Pau Camero (Don Giovanni) y Dailis Roche (Zerlina) © FOC - Escola d'Òpera de Sabadell / A. BOFILL
Giovanni Sabadell Dailis Roche (Zerlina), Cristòfol Romaguera (Masetto), Alexeider Pérez (D. Ottavio) y Emilia Pérez (Donna Anna) © FOC - Escola d'Òpera de Sabadell / A. BOFILL
Giovanni Sabadell Pau Camero (Don Giovanni), Gonzalo Ruiz (Commendatore) y Sebastià Serra (Leporello) © FOC - Escola d'Òpera de Sabadell / A. BOFILL

Fundació Òpera de Catalunya

Mozart: DON GIOVANNI

Escuela de Ópera de Sabadell

Pau Camero, Sebastià Serra, Emilia Pérez, Alexeider Pérez, Violeta Alarcón, Dailis Roche, Cristòfol Romaguera, Gonzalo Ruiz. Director musical: Daniel Gil de Tejada. Dirección de escena: Miquel Gorriz. Orquestra Simfònica del Vallès. Cor Amics de l’Òpera de Sabadell. 20 de octubre de 2022.

La 26ª edición de la Escuela de Ópera de Sabadell que organiza la Fundación Mirna Lacambra-Xavier Gondolbeu ha estado dedicada al Don Giovanni de Mozart, título en el cual una decena de jóvenes seleccionados por la propia Mirna Lacambra, el director musical y de escena, además de un grupo de los profesores del curso. Todo el elenco ha estado preparando esta ópera durante dos meses en los que han estado conviviendo en Sabadell con jornadas completas, día tras día, estudiando y modelando cada uno de los personajes con la profesora de canto Francesca Roig y haciendo algunas master class con Eduard Giménez, los aspectos musicales con Daniel Gil de Tejada y con cinco asistentes musicales al piano, historia de la ópera con Roger Alier, de escena y expresión corporal con Pau Monterde, Miquel Gorriz y Jaume Sangrà, de italiano con Roberta Alibrandi, etc.

Hay que reconocer que el reparto elegido ha sido todo un acierto, ya que realmente el nivel de los cantantes de esta edición de la Escuela de Ópera ha sido muy meritorio (Ver noticia del concurso). El barítono Pau Camero ofreció un Don Giovanni muy creíble a nivel actoral y muy interesante en lo vocal, con un instrumento redondo y de bello color en el registro central que debe trabajar para conseguir una emisión más homogénea y lucida en todo el registro. A su lado descolló el divertido y expresivo Leporello de Sebastià Serra que estuvo sobresaliente a nivel actoral y muy sólido a nivel canoro, con un instrumento interesante y bastante bien manejado que consiguió lucir todo el atractivo de este cómico personaje. La pareja formada por Don Ottavio y Donna Anna estuvo representada por el tenor Alexeider Pérez, de voz destacada pero al que le faltó una mayor confianza en su instrumento que maneja todavía con cierta inseguridad; cantó mejor el aria inicial, «Dalla sua pace», que posteriormente, con pasajes poco proyectados o ciertas veladuras que emborronaban la emisión, pero que sin duda puede tener un buen futuro por prestancia y calidad del instrumento. Sobresaliente la Donna Anna de Emilia Pérez, una soprano joven de voz importante e interesante técnica que hizo una muy buena impresión en este difícil personaje especialmente en el aria en que reconoce a Don Giovanni como el ejecutor de su padre, «Or sai chi l’onore».

Meritoria también la actuación de la soprano Violeta Alarcón como una potente e interesante Donna Elvira, de voz bella y penetrante pero que también debe trabajar para obtener una emisión más conjuntada y un fraseo más musical en todo el registro. De la pareja de campesinos sobresalió la Zerlina de la soprano cubana Dailis Roche por un timbre de gran calidad y muy buen control canoro, especialmente atractivo en el dúo «Là cidarem la mano» junto a Don Giovanni y en un «Bati, bati, bel Masetto» de mucho nivel. A su lado hizo un buen trabajo el barítono mallorquín Cristòfol Romaguera como Masetto, con un instrumento interesante que todavía debe madurar. Finalmente hay que destacar la labor del bajo Gonzalo Ruiz como Commendatore, ya que presentó un instrumento interesante y profundo a pesar de su juventud, algo especialmente notorio en un cantante de su cuerda.

Merece la pena subrayar la eficaz e interesante dirección de escena de Miquel Gorriz, que permitió a los cantantes profundizar en las diferentes personalidades de los personajes, con unos cambios de escena a vista rápidos y funcionales ante una escenografía de Elisabet Castells minimalista y más que correcta, muy atenta al libreto y con algunos momentos de especial lucimiento como en la escena del cementerio o en la de la cena, con una rápida y sorpresiva desaparición del protagonista gracias a una cortina roja que cae de lo alto del escenario. Uno de los puntales de la producción ha sido el elegante vestuario de época de Montse Figueras, la cuidada iluminación a cargo de Nani Valls y el trabajo musical por parte de Daniel Gil de Tejada desde el podio, quien mimó con acierto a los jóvenes intérpretes sin perder la frescura, expresividad y riqueza de la genial partitura mozartiana obtenida de una eficaz Orquestra Simfònica del Vallès apoyada por una correcta labor del Cor Amics de l’Òpera de Sabadell.

Una función muy aplaudida y con numerosos vítores por parte de una multitud de jóvenes estudiantes de canto y música de los conservatorios y escuelas de música de la zona que están invitados gratuitamente cada año a la primera función de la Escola d’Òpera y que vivieron la velada con gran emoción y con gran expresividad y apego para con la obra de Mozart y los jóvenes artistas. Fernando SANS RIVIÈRE, director de ÓPERA ACTUAL