Todo un día con Kate Royal

Barcelona

01 / 10 / 2020 - Antoni Colomer - Tiempo de lectura: 3 min

Print Friendly, PDF & Email
Kate Royal inaugura el Life Victoria © Life Victoria/Elisenda Canals
Un momento del recital de Kate Royal © Life Victoria/Elisenda Canals
Kate Royal en la sala modernista de Sant Pau © Life Victoria/Elisenda Canals
Kate Royal y Joseph Middleton © Life Victoria/Elisenda Canals

Festival Life Victoria

Recital KATE ROYAL

Obras de Liszt, Mahler, Loewe, Wieck Schumann, Quilter, Vaughan Williams, Finzi, Guastavino, Grieg, Wolf, Bernstein, Leguerney, Lalo, Dove, Britten, Gurney, Schumann, Brahms y Korngold. Kate Royal, soprano. Joseph Middleton, piano. Recinto Modernista Hospital de Sant Pau. 30 de septiembre de 2020.

La soprano Kate Royal ha vuelto al Life Victoria, en esta ocasión para inaugurar una nueva edición que las próximas semanas inundará de Lied la ciudad de Barcelona. Lo ha hecho, como ella misma comentó al final del recital, tras seis meses sin cantar en público y acompañada por el pianista Joseph Middleton. Ambos artistas plantearon un variado e interesante programa, un viaje a través de las horas del día en el que a cada una de ellas le correspondía una canción. Con este objetivo, seleccionaron 24 piezas de autores, países e idiomas diversos. Desde Clara Schumann a Britten, de Wolf a Guastavino pasando por Lalo, Vaughan Williams o Gustav Mahler por citar algunos. Un tipo de programa a menudo difícil de cohesionar por la disparidad de estilos pero que en esta ocasión funcionó bien. Y lo hizo, por un lado, por la calidad y personalidad de Royal y Middleton pero también porque, a pesar de la aparente mezcla arbitraria, el programa se sostenía sobre ciertos ejes que aportaban una sutil unidad. Un inicio más centrado en el repertorio alemán, con piezas de Schumann, Liszt, Mahler y Wolf, una parte central –la hora de la siesta– con tres canciones de Carlos Guastavino y un bloque nocturno centrado en repertorio francés e inglés.

La cantante británica, más allá de un indiscutible dominio y talento escénico, posee una voz de soprano lírica con tintes oscuros y un centro sólido y coloreado. Aunque el repertorio escogido no le exigía demasiado en la franja aguda, por momentos en la zona de pasaje pareció carecer de la apertura y el espacio necesario para que la voz se emitiese en todo su brillo y color, pero es posible que fuese debido a la larga inactividad. Por otro lado, su fraseo, en cualquier idioma y estilo, es siempre de gran clase y expresivo. En definitiva, una intérprete con mayúsculas.

"Fue en el bloque inglés donde la soprano destapó el tarro de las esencias con magníficas y emotivas interpretaciones de canciones de Dove, Britten y Gurney"

El primer momento álgido de la jornada liederística llegó con An einem lichten Morgen, de Clara Schumann y en una contrastada Ging heut Morgen übers Feld de Gustav Mahler, magníficamente acompañada por un Joseph Middleton que supo capear con inteligencia la complicada acústica de la sala modernista que, con menos público del habitual debido a las medidas sanitarias, aún tiene más resonancia de la habitual.

Espléndidos ambos en Silent noon, de Vaughan Williams, se lanzaron al bloque Guastavino con gracia y elegancia, aunque en el resultado final pesó la ininteligibilidad del texto por parte de la soprano. Algo que no se percibió en el nítido francés con el que cantó la preciosa Paisible et solitaire la nuit, del poco conocido Jacques Leguerney. Una canción que abrió el bloque inglés, donde la soprano destapó el tarro de las esencias, con magníficas y emotivas interpretaciones de Jonathan Dove, Benjamin Britten e Ivor Gurney. En la recta final, y a partir de un destemplado Mondnacht de Robert Schumann, aparecieron los lógicos síntomas de cansancio debido a la exigencia del programa y a la inactividad, lo cual no empañó un magnífico recital.

Un recital que tuvo como preámbulo, como es habitual en Life Victoria, la actuación de un joven cantante, en este caso el barítono Pau Armengol acompañado de Álvaro Carnicero. Tanto pianista como cantante tuvieron dificultades para adaptarse a la acústica resonante de la sala, lo cual repercutió en el resultado final. Armengol posee una voz claramente baritonal, que encuentra sus mejores momentos en una sólida franja central, y un amplio margen de mejora para profundizar en la expresividad adecuada al repertorio liederístico.