Un ‘Così fan tutte’ juvenil con Seji Ozawa en el recuerdo

Tokio

27 / 03 / 2024 - Mika INOUCHI - Tiempo de lectura: 3 min

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mozart japon El 'Così fan tutte' de la Seji Ozawa Music Academy © 2024 Seiji Ozawa Music Academy / Michiharu OKUBO
mozart japon El 'Così fan tutte' de la Seji Ozawa Music Academy © 2024 Seiji Ozawa Music Academy / Michiharu OKUBO
mozart japon El 'Così fan tutte' de la Seji Ozawa Music Academy © 2024 Seiji Ozawa Music Academy / Michiharu OKUBO

Seiji Ozawa Music Academy - Tokyo Bunka Kaikan

Mozart: COSÌ FAN TUTTE

Barbara Frittoli, Samantha Clarke, Rihab Chaieb, Pietro Adaìni, Alessio Arduini, Rod Gilfry. Dirección musical: Diego Matheuz. Dirección de escena: David Kneuss. 23 de marzo de 2024.

Seji Ozawa, el director de orquesta japonés más famoso del mundo, falleció el 6 de febrero (ver obituario en este enlace). Incluso después de que sus condiciones de salud dificultaron su actividad como director de orquesta, Ozawa siguió con su pasión las actividades de su festival Matsumoto y de su Academia Musical Seiji Ozawa. La Academia es una entidad educativa creada por el maestro en 2000 con el objetivo de incrementar la formación de nuevos músicos invitando a cantantes de fama mundial para sus producciones líricas, que dirigió personalmente hasta que le fue posible, haciéndoles alternar con jóvenes cantantes japoneses, sin olvidar el trabajo con los covers y el coro. La orquesta está enteramente compuesta por jóvenes japoneses y procedentes de China, Corea y Taiwán.

"Antes de alzarse el telón la orquesta tributó un homenaje a Seiji Ozawa, con el segundo movimiento del 'Divertimento en Re mayor' de Mozart"

En esta ocasión se representó Così fan tutte bajo la dirección de Diego Matheuz, nombrado desde el pasado año director principal de la Academia, en una producción del regista David Kneuss, que se ocupa de los montajes de la institución desde que se fundara. Este Così fue representado por vez primera en el Hyogo Performing Arts Center en 2014. El concepto de Kneuss, sustancialmente tradicional, ofrece un marco ideal para dar a conocer la ópera a los jóvenes. Antes de alzarse el telón la orquesta tributó un homenaje a Seiji Ozawa, con el segundo movimiento del Divertimento en Re mayor de Mozart, K. 136.

Don Alfonso era Rod Gilfry, que también había participado en 2014 en esta producción; su veteranía y su presencia escénica obraron milagros, como siempre. Otra gran artista que pudo mostrar sus habilidades fue Barbara Frittoli como Despina; aunque un tanto excesiva para el papel, su fresca voz y su elegancia canora ofrecieron una gran contribución artística al espectáculo. También resultaron adecuados en sus papeles los cuatro jóvenes cantantes que los tuvieron asignados: Samantha Clarke cantó la segunda aria de Fiordiligi con un bellísimo deje melancólico, mientras Rihab Chaieb (Dorabella) brindaba una convincente interpretación de la hermana más voluble tanto por el movimiento escénico como por la calidez vocal. Pietro Adaìni en el papel de Ferrando impuso una atractiva voz lírica y Alessio Arduini ofreció un Guglielmo cantado y recitado de modo excelente.

La dirección de Matheuz tuvo un inicio nítido y vivaz en la obertura y la orquesta, aunque compuesta de jóvenes, sonó admirablemente como conjunto. Toda la obra fue ejecutada con perfecta estabilidad en los tempi y acabó con un final cargado de energía.

Seiji Ozawa ha brindado una gran contribución a la educación de los cantantes líricos japoneses. Su Academia ya ha dado a conocer el programa del próximo año, en que La Traviata de Verdi será representada en marzo de 2025.  * Mika INOUCHI, corresponsal en Japón de ÓPERA ACTUAL