Un aplaudido ‘Nabucco’ devolvió la ópera al público aragonés

Zaragoza

02 / 03 / 2022 - Miguel Ángel SANTOLARIA - Tiempo de lectura: 2 min

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nabucco-operaactual-verdi-zaragoza Una escena de 'Nabucco' en Zaragoza © Teatre Principal

Teatre Principal

Verdi: NABUCCO

Paolo Ruggiero, Chrystelle Di Marco, Francesco Marsiglia. Rachele Raggiotii, Alessandro Guerzoni. Dirección musical: Martin Mázik. Dirección de escena: Ronerta Matelli. 28 de febrero de 2022.

Se volvió a representar esta ópera de Verdi en el Teatro Principal de Zarzgoza, un título que en su momento significó el resurgimiento del genio de Busetto cuando estaba en una precaria situación, obra estrenada por su musa y futura esposa Giuseppina Streponi.

"Chrystelle Di Marco, de timbre de mezzo con agilidades, recreó una Abigail con matices de expresión dramática muy verosímiles"

La representación que se presenció fue muy espectacular, con una puesta en escena perfecta y vestuario y decorados brillantes, cambiantes en cada acto y muy adecuados a la trama, estando muy acertada Ronerta Matelli, en el tercer acto, en una deslumbrante escena en la caída parcial de la estatua del dios Baal. Chrystelle Di Marco, de timbre de mezzo con agilidades, recreó una Abigail con matices de expresión dramática muy verosímiles. El barítono italiano Paolo Ruggiero cumplió como Nabucodonosor, incluido su uniforme legato, muy verdiano, en una composición de ciega avidez de poder y amor paterno, que en la escena de la locura resultó estremecedora. El bajo Alessandro Guerzoni, de excelentes graves y centro de voz potente, estuvo brillante como Zacarias. Voz de agradable timbre la del tenor lírico ligero Francesco Marsiglia en su corto papel de Ismael.

Rachele Raggiotti sacó adelante el rol de Fenena acreditando una voz de mezzo muy equilibrada. El resto de los intérpretes y comprimarios estuvieron convincentes y, sobre todo, el Coro Siciliano, que, a lo largo de toda la representación y en especial en el popular y esperado “Va, pensiero”, rayó a una buena altura.

Martín Mázik, al frente de orquesta, supo obtener el sonido requerido de la brillante partitura de Verdi. El público, que llenó a rebosar el reducido espacio del Teatro Principal, aplaudió mucho, lo mismo a escena abierta que en la apoteosis final.  * Miguel Ángel SANTOLARIA, crítico en Zaragoza de ÓPERA ACTUAL