Trío de lujo en la 'Elektra' de Kupfer

Viena

13 / 12 / 2023 - César RUS - Tiempo de lectura: 2 min

Print Friendly, PDF & Email
elektra viena En el centro, Michaela Schuster como Klytämnestra © Wiener Staatsoper / Michael PÖHN
elektra viena Ricarda Merbeth como Elektra © Wiener Staatsoper / Michael PÖHN
elektra viena Camilla Nylund como Chrysothemis © Wiener Staatsoper / Michael PÖHN

Wiener Staatsoper

Strauss: ELEKTRA

Michaela Schuster, Ricarda Merbeth, Camilla Nylund, Thomas Ebenstein, Günther Groissböck. Coro y orquesta de la Wiener Staatsoper. Dirección de escena: Harry Kupfer. Dirección musical: Alexander Soddy. 09 de diciembre de 2023.

La Ópera de Viena volvía a poner en escena la célebre Elektra firmada por Harry Kupfer estrenada en 1989 y que fue inmortalizada en la grabación de Brian Large, dirigida musicalmente por Claudio Abbado, y encabezada por Eva Marton. Elevada, pues, a la categoría de clásico, la producción resiste el paso del tiempo tanto estética como dramáticamente. En esta ocasión, sirvió de marco para que tres de grandes artistas como son Ricarda Merbeth, Michaela Schuster y Camila Nylund desplegasen todo su talento y carisma interpretativo en uno de esos duelos operísticos que se dan en ocasiones con esta ópera.

"La Elektra de Ricarda Merbeth destacó por su intensidad dramática, por el brillante metal de su zona aguda y por su notable ductilidad"

Ricarda Merbeth (que sustituyó a Ausrine Stundyte que se encontraba indispuesta) fue recibida con ovaciones, pues no en vano es una de las sopranos más queridas por el público vienés: su Elektra destacó por la intensidad dramática, especialmente por el brillante metal de su zona aguda, pero también hizo gala de una notable ductilidad a la hora de ofrecer detalles líricos; estuvo soberbia en los reguladores en la escena del reencuentro con Orestes. Michaela Schuster fue una Klytämnestra intensa, expresiva, por momentos grotesca, pero siempre con voz plena y poderosa, destacando especialmente en el centro y los agudos; además, es una extraordinaria actriz y encuentra en este rol de carácter el espacio ideal esa faceta. Por su parte, Camilla Nylund fue una Chrysothemis de lujo: su dominio del papel es absoluto, creando un retrato completo y capaz de plasmar todas las esperanzas y sentimientos del personaje, tal vez el más cándido de la obra.

Günther Groissböck fue un Orest de poderosos medios vocales y enorme presencia escénica; su voz oscura confiere al personaje un punto siniestro, especialmente atractivo. Thomas Ebenstein fue un Aegisth eficiente y brillante. El británico Alexander Soddy dirigió con solvencia a una orquesta que conoce la obra a la perfección; tal vez faltó cierto control en las dinámicas, especialmente al inicio, pero se mostró astuto a la hora de lograr efectos llamativos, como la forma de dilatar las frases en el mencionado monólogo de Elektra al encontrarse con Orest. También consiguió momentos de paroxismo en la danza final, logrando un notable éxito de público.  * César RUS, crítico de ÓPERA ACTUAL