Tres horas de ingenio y de inteligente superficialidad

Montpellier

22 / 12 / 2023 - Jaume ESTAPÀ - Tiempo de lectura: 3 min

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offenbach montpellier La producción de 'La vie parisienne' de Christian Lacroix © Opéra Montpellier / Marc GINOT
offenbach montpellier La producción de 'La vie parisienne' de Christian Lacroix © Opéra Montpellier / Marc GINOT
offenbach montpellier La producción de 'La vie parisienne' de Christian Lacroix © Opéra Montpellier / Marc GINOT

Théâtre de la Comédie - Opéra de Montpellier

Offenbach: LA VIE PARISIENNE

Florie Valiquette, Flannan Obé, Marc Mauillon, Jérôme Boutillier, Marion Grange, Éléonore Pancrazi, Pierre Derhet, Philippe Estèphe, Elena Galitskaya, Marie Gautrot, Luise Pingeot, Marie Kalinine, Caroline Meng. Orquesta y coro nacional Montpellier Occitanie. Dirección musical: Romain Dumas. Dirección de escena: Christian Lacroix. 20 de diciembre 2023.

La Ópera de Montpellier presentó La vie parisienne en su versión original (1866), en cinco actos, más de tres horas de espectáculo, con el aporte de Christian Lacroix en la puesta en escena, la escenografía y, como no, el vestuario. El diseñador, con la ayuda de Romain Gilbert y Laurent Delvert, profesionales bien conocidos en el mundo lírico, tuvo el particular cuidado en facilitar la comprensión de los distintos lugares de la embrollada acción y contó con la magia del modisto para realzar las figuras de todos y cada uno de los intérpretes. Al impresionante resultado visual añadió el director de escena un dramatismo endiablado, conforme en todo al libreto de Henri Meilhac y Ludovic Halévy, Subráyese el hilarante trío de los ronquidos que abrió el cuarto acto, al despertarse Bobinet, Prosper y Urbain tras la juerga corrida la noche anterior: un momento de antología.

Por lo demás, la puesta en escena fue a lo esencial: los diálogos. Intercambios verbales de gran malicia, con alusiones a todo lo tocante a la vida de los parisinos (política, cultura, costumbres, sexo… Con la excepción de lo religioso) del Second Empire. Por esta vez, no es casi nunca el caso, los personajes respetaron las réplicas originales, no siempre comprendidas por el público actual por razones obvias. Fue un gran acierto. Un solo punto mereció algún interrogante: la iluminación creada por Bertrand Coudere, por el uso tal vez demasiado frecuente de los claroscuros.

"Flannan Obé –Gardefeu—, Marc Mauillon –Bobinet— y Jérôme Boutillier —Le baron— crearon y mantuvieron hasta el final el suspense del divertido embrollo propio del teatro de boulevard!

Romain Dumas dirigió la orquesta y los coros de la casa por muy buenos caminos: intransigente en los momentos de mayor tensión, los galops desfilaron a los tempos infernales prescritos y, al tiempo, capaz de realizar las frecuentes transiciones de ritmo con gran maestría. Dio también a cada una de las infinitas melodías de la obra su valor intrínseco. El coro —Noëlle Gény— cantó y evolucionó siguiendo, con los bailarines en más de una ocasión, las instrucciones de la coreógrafa Glyslein Lefever. Los catorce solistas recitaron las múltiples partes habladas con prosodia inmejorable a pesar de la rapidez que demandaban con frecuencia sus réplicas. Las partes cantadas, dígase de manera general, peccata minuta. Las voces femeninas tuvieron mayores dificultades en llegar a la sala. No se culpe de ello a las características sonoras (excelentes) del teatro, ni a la petulancia de la orquesta, sino tan solo, tal vez, a la complejidad de su trabajo dramático.

Flannan ObéGardefeu, Marc MauillonBobinet y Jérôme Boutillier —Le Baron crearon y mantuvieron hasta el final el suspense del divertido embrollo propio del teatro de boulevard. No les anduvo a la zaga Pierre Derhet; el tenor se salió con bien de su nada fácil primera intervención en el papel del brasileño. Philippe EstèpheUrbain y Alfred—y Raphaël BrémardJoseph, Alphonse y Prosper defendieron con saña sus múltiples papeles, secundarios tal vez por su extensión, imprescindibles para la continuidad del cuento. Florie Valiquette fue Gabrielle, chispeante, graciosa, incisiva; Marion Grange, —la Baronne— vocalmente impecable, se comportó como tal hasta el cabo dela velada; Éléonore Pancrazi fue una Metella, profesional, de vuelta de todo; y Elena Galitskaya, un Pauline incisiva. Marie GautrotKimper Karadec, Luise Pingeot —Clara—, Marie Kalinine —Bertha— y Caroline Meng —Folle Verdure—, completaron el reparto con gran profesionalidad. * Jaume ESTAPÀ, crítico de ÓPERA ACTUAL