CRÍTICAS
NACIONAL
Tenor Viñas 2024, radiografía del talento juvenil
Barcelona
61º Concurso de Canto Tenor Viña
Concierto de ganadores
Marcela Rahal, Silvia Sequeira, Filipe Manu, Ossian Huskinson, Christian Pursell, Mira Alkhovik, Lluís Calvet. Dirección: Ricardo Casero. Gran Teatre del Liceu, 21 de enero de 2024.
El concierto de los artistas premiados en la 61ª edición del Concurso de Canto Tenor Viñas (ver noticia en este enlace) fue, por si aún había dudas al respecto, toda una radiografía. El desfile de cantantes, todos bien preparados y de musicalidad impecable, evidenció las carencias de estos tiempos en materia de volumen vocal y proyección del sonido: hoy se atiende más a la elegancia en el fraseo que a la presencia vocal y así le va al repertorio habitual, para muchos ya inalcanzable.
En este concierto brillaron más las voces femeninas y tanto la mezzosoprano brasileña Marcela Rahal, ganadora del primer premio ex aequo, como la soprano portuguesa Silvia Sequeira (3º premio) pusieron un poco las cosas en su sitio. La primera con un timbre suntuoso en todo el material elegido y el garbo necesario para la romanza de El Barquillero ofrecido en la final y la segunda con una emisión de gran solidez y buena adecuación al “Dich, teure Halle” con el que amarró un merecido premio Wagner.
El tenor neozelandés Filipe Manu, por su parte, recibiría un justo primer premio ex aequo gracias a su pulido fraseo y a un agudo bien asentado, aun con un timbre de calidad no excepcional. Los dos bajos-barítonos (ahora todos lo son) premiados, Osssian Huskinson (5º premio) y Christian Pursell (4º premio), acreditaron fraseo y buena dicción en ambos casos, y la soprano rusa Mira Alkhovik (2º premio) demostraría en la escena de la carta de Evgeni Onegin que incluso una emisión excesivamente confidencial puede dar el paso justo al canto dramáticamente expresivo. Al buen barítono que mostró ser Lluís Calvet (mejor intérprete de zarzuela, entre otros premios) le benefició su carácter de intérprete local para acumular diversas distinciones. Ahora le tocará justificarlas. Ricardo Casero fue el atento director de una esforzada orquesta liceísta.
El habitual recital en el acto del pregón, por cierto, serviría para la presentación en Barcelona del tenor italiano Francesco Meli con un exigente programa. Todo un lujo, aunque en otros tiempos no lo hubiera parecido. * Marcelo CERVELLÓ, crítico de ÓPERA ACTUAL
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