Sugestiva versión orquestal del 'Winterreise' schubertiano

Valladolid

27 / 03 / 2024 - Agustín ACHÚCARRO - Tiempo de lectura: 3 min

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schubert oscyl La versión orquestal del 'Winterreise' de Schubert en el Auditorio de Valladolid © Photogenic / Miguel Ángel SANTOS
schubert oscyl El tenor Werner Güra en el Auditorio de Valladolid © Photogenic / Miguel Ángel SANTOS

Auditorio de Valladolid

Schubert: WINTERREISE

En versión orquestal

Werner Güra, tenor. Ensemble de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León. Arreglo: Hans Zender. Dirección: Jordi Francés. 22 de marzo de 2024.

Acercarse a un arreglo para voz y orquesta de cámara del Winterreise de Schubert puede llegar a ser una tarea ardua, sobre todo si se tiene en cuenta que el original se trata de una obra de magistral equilibrio entre poemas y elementos musicales. El arreglo de Hans Zender realiza unas propuestas tímbricas y de color sugestivas, aunque en ocasiones sus propuestas, tanto descriptivas como simbólicas, pueden resultar excesivas, lo que tiende a provocar que quede algo difuminado el sentido último de la partitura. Así lo ratifica el último Lied del ciclo, ya que allí donde se desnuda el dolor existencial del artista y se hace patente la tensión con pocos elementos, las continuas referencias orquestales pueden deshacer el efecto deseado. Por otra parte, a la ya citada riqueza de colores y timbres de los instrumentos, se sumaron subyugantes sonidos, partiendo del protagonismo dado a las características individuales de cada instrumento.

"Werner Güra resultó ser un intérprete espléndido, con un canto profundo, equilibrado y versátil, capaz de seguir las huellas de una música sublime"

En el concierto en el Auditorio de Valladolid, la voz reflejó la máxima fidelidad a Schubert, más allá de ciertas digresiones y breves pasajes recitados. Werner Güra resultó ser un intérprete espléndido, con un canto profundo, equilibrado y versátil, capaz de seguir las huellas de una música sublime. El tenor fue la referencia que ató al espectador al Schubert más canónico. Su buen hacer dejó momentos memorables en muchos Lieder, desde el inicial, en el que planteó el ritmo de caminar y atisbó lo que sería el viaje. Dejó también frases de inmenso aliento poético, tales como «Todo eso se te ha acabado compañero» de ‘Ruckblick’ (‘Mirando hacia atrás’).

El ensemble de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León propuso una plantilla que además de los clásicos cuerda, viento madera y metal y percusión contó con instrumentos como la guitarra y el acordeón; los músicos alcanzaron momentos realmente inspirados e inspiradores, dando un sentido coherente a la obra en todo momento, y a ello contribuyó una dirección de Jordi Francés tan clara como rigurosa, quien supo compenetrar todos los elementos con especial precisión, tanto cuando seguían más fielmente la partitura original, como cuando subvertían el orden armónico o de la melodía para fijar la atención en un detalle o en una determinada imagen. Cabe reseñar algunos momentos tales como la suma expresiva de la cuerda, el acordeón y la voz en ‘Irrlich’ (‘Fuego fatuo’), la labor del metal en ‘Die Post’ (‘El correo’), la innegable fuerza descriptiva planteada en ‘Der stürmische Morgen’ (‘La mañana de tormenta’) o la delicada presencia de la flauta, el acordeón y el arpa en ‘Der Lindenbaum’ (‘El tilo’).  * Agustín ACHÚCARRO, corresponsal de ÓPERA ACTUAL en Valladolid