Sobresaliente 'Ángel de fuego' de Ángeles Blancas

Bari

30 / 04 / 2024 - Eduardo BENARROCH - Tiempo de lectura: 2 min

Print Friendly, PDF & Email
prokofiev bari La producción de Emma Dante de 'El ángel de fuego' © Teatro Petruzzelli
prokofiev bari La producción de Emma Dante de 'El ángel de fuego' © Teatro Petruzzelli
prokofiev bari Ángeles Blancas como Renata en 'El ángel de fuego' © Teatro Petruzzelli

Teatro Petruzzelli

Prokófiev: EL ÁNGEL DE FUEGO

Ángeles Blancas, Byung Gil Kim, Mert Süngü, Natalia Gavrilan, Sava Vemić, Dimitris Tiliakos, Nino Surguladze, Tigran Melkonyan, Chiara Mogini, Gregory Bonfatti, Mariano Orozco, Murat Can Guvem, Francesco Leone, Stefano Marchisio, Stella Hu, Aoxue Zhu. Dirección de escena: Emma Dante. Dirección musical: Jordi Bernàcer. 23 de abril de 2024.

Una mujer histérica que ve visiones extremas, que identifica sus temores con caballeros imaginarios que la salvan de ellos, que jamás encontrará respiro dado que vive en un siglo lleno de supersticiones y charlatanes… Si Renata hubiera vivido durante el período de la composición de su ópera, El ángel de fuego, o sea de 1919 a 1927, podría haber sido un tema de análisis para Freud o incluso para Jung. En cambio, Renata debe deambular por una Alemania del siglo XVI hasta encontrar a Agrippa, un mago que exclama “la magia verdadera es la ciencia de las ciencias que explica todos los misterios”. Su búsqueda del amor es fatigosa, como lo es la música y la tesitura que requiere una energía constante que desgasta el timbre produciendo histerismo dramático. A pesar de haber recibido una oferta de Bruno Walter para la première en Berlín, la obra no fue vista hasta 1955, cuando fue estrenada en La Fenice.

Para su representación en el Teatro Petruzzelli de Bari, la producción de Emma Dante con escenografía de Carmine Maringola presenta una escena fantasmagórica, con tres paredes en ángulos que contienen pequeños receptáculos de donde aparecen personajes estrafalarios. Al centro se ve a la poseída Renata y de un costado aparece la visión del ángel de fuego, en este caso un gimnasta de flexibilidad y agilidad casi supernatural que reacciona con la música haciendo toda clase de contorsiones dificilísimas. En un período histórico que no supo entender la fragilidad de la mente frente a situaciones extremas, es lógico que intervenga una institución rígida como la Inquisición que condena a Renata por ser culpable de incitar a las monjas del convento. Para apreciar este tipo de obras es recomendable llegar con la mente abierta y olvidarse de Mozart, Verdi o Richard Strauss. El sonido que emana de Prokófiev es furioso, a veces tierno pero siempre desgarrador, como la línea de canto de la protagonista.

"Diez puntos para Ángeles Blancas Gulín, quien pudo con el personaje destacando el dolor, el sufrimiento, jamás flaqueando y al fin triunfando con un rol endiablado"

Un diez, sin paliativos, para Ángeles Blancas, quien pudo con el personaje central destacando el dolor, el sufrimiento, jamás flaqueando y al fin triunfando con un rol endiablado. Dimitris Tiliakos fue un Ruprecht elegante, confundido por las diversas personalidades de Renata; Tiliakos exhibió una voz expresiva y con buena líne. Gustó mucho el arrogante Agrippa de Tigran Melkonyan y también la Tavernera de Nino Surguladze. La obra requiere un enorme elenco, destacando Gregory Bonfatti como Glock, Byung Gil Kim como El Gran Inquisidor.

La orquestación de Prokófiev requiere una gran orquesta con la sección de bronces a pleno por la mayoría de la obra, en muchas ocasiones la orquesta tiende a sobrepasar a las voces, que tienden a sonar lánguidas, pero esta parece ser la intención. Jordi Bernàcer estuvo a cargo de la explosiva partitura siempre en control de la excelente orquesta, y si bien debe sonar fuerte, nunca excedió el buen gusto y nunca dejó descuidar un sonido de conjunto excepcional.  * Eduardo BENARROCH, colaborador de ÓPERA ACTUAL