Sencillo homenaje a Beethoven

Barcelona

23 / 07 / 2023 - Pablo MELÉNDEZ-HADDAD - Tiempo de lectura: 3 min

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Prisioner of State Grec OBC Una escena de 'Prisioner of State' © Grec / OBC May ZIRCUS
Prisioner of State Grec OBC Una escena de 'Prisioner of State' © Grec / OBC May ZIRCUS
Prisioner of State Grec OBC Una escena de 'Prisioner of State' © Grec / OBC May ZIRCUS

Festival Grec

David LANG: Prisioner of State

Estreno en España

Claron McFadden, Davóne Tines, Jarrett Ott y Alan Oke. Coro de hombres del Cor Jove del Orfeó Català; voces masculinas del Cor de Cambra del Palau. Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya. Dirección musical: Ludovic Morlot. Dirección de escena: Elkhanah Pulitzer. 22 de julio de 2023.

Con tres años de retraso se estrenó por fin en Barcelona este encargo del Auditori y la OBC, en conjunto con diversas instituciones musicales americanas y europeas, al compositor estadounidense David Lang pensado para rendir homenaje a Ludwig van Beethoven (1770-1827) a 250 años de su nacimiento, que se celebró en plena pandemia. Por ello el estreno local se retrasó, aunque la ópera pudo verse en Nueva York en 2019 y en Inglaterra al año siguiente, antes del cierre de los teatros.

Llamar ópera a Prisioner of State es un tema que da para discutir. Ofrecida con amplificación y con un tratamiento de las voces definitivamente propio de un musical de Broadway, la obra navega por unos límites que el género dramático acepta en su inmensidad, aunque el micro no le hace favor alguno, todo lo contrario. Si la partitura de David Lang, sencilla, directa y repetitiva –con mucho de minimalismo, con acordes que conforman una armonía sencilla y efectiva–, junto a una aceptación del melodismo que acierta en un par de momentos con algo cercano a un aria –“Iwas a woman” o “Better to be feared”–, quizás lo más flojo radica en la sencillez de un libreto contemplativo y repetitivo, también firmado por el compositor, el cual propone un edificio a medio camino entre el oratorio por la forma y lo episódico y el musical desde el punto de vista vocal.

La acción dramática decae por momentos, como en ese interludio previo al coro “O what desire”, que evapora la tensión –escena en la que, por el contrario, por el carácter de la música debería ser todo nervio–, para transformarse después en un coro pretendidamente épico. La OBC, al mando de Ludovic Morlot, se mostró impecable en su ejecución y el maestro concertó con poderío, sin el más mínimo síntoma de inseguridad en las entradas de todos los intérpretes, coro incluido. Con todo, da la impresión que este título fue pensado para un público escolar y juvenil, para ser interpretado por solistas y coros de colegios al ser tan sencillo como apto para un trabajo de Servicios Educativos que ayudan a la difusión de la música.

"La dirección de escena, clara y sencilla, de Elkhanah Pulitzer, se adaptó sin problemas al particular escenario del Grec"

La dirección de escena es tan clara como sencilla, y la propuesta de Elkhanah Pulitzer se adaptó sin problemas al particular escenario del Grec, por el que los personajes se movieron a sus anchas. A las excelentes prestaciones del coro de hombres del Cor Jove del Orfeó Català y de las voces masculinas del Cor de Cambra del Palau –absolutamente soberbios, cuyo canto llegó a emocionar en algún momento– se unieron las interesantes voces (al menos, en su versión enlatada) del bajo-barítono Davóne Tines, de emisión cómoda y aterciopelada como el Carcelero, el amplio y resuelto sector agudo de la soprano Claron McFadden en el papel de la Leonora, la esposa del prisionero (aquí sin nombre, simplemente designada como la Asitente), y la sólida y atractiva línea de canto del barítono Jarrett Ott, la víctima de la libertad robada.

El tenor Alan Oke, actoralmente cómodo en el papel del cruel Gobernador, comenzó titubeante hasta mostrarse seguro en la emisión, aunque con un registro agudo sin el brillo adecuado. * Pablo MELÉNDEZ-HADDAD, jefe de Redacción de ÓPERA ACTUAL