Secretos de família en el ‘Rigoletto’ de Abel Ranisch

Lyon

28 / 03 / 2022 - Teresa LLACUNA - Tiempo de lectura: 3 min

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rigoletto-operaactual-lyon (1) Una escena de la producción de Axel Ranisch © Opéra de Lyon / Stofleth
rigoletto-operaactual-lyon (1) © Opéra de Lyon / Stofleth
rigoletto-operaactual-lyon (1) © Opéra de Lyon / Stofleth

Opéra National de Lyon

Verdi: RIGOLETTO

Festival d'Opéra de Lyon

Enea Scala, Dalibor Jenis, Nina Minasyan, Agata Schmidt, Stefan Cerny. Dirección musical: Daniele Rustioni. Dirección de escena: Alex Ranisch. 18 de marzo de 2022.

Axel Ranisch, con sus aires de guasón a quien todo le divierte, ya sea cantar, bailar o simplemente moverse, presentó su video de Rigoletto antes del estreno sin revelar el concepto de su trabajo. Había que adivinarlo. En escena aparecía la imagen fija de un edificio berlinés de los años 90 en el que se desarrollará el drama. Sale la imagen de un personaje (heiko), un apasionado de Rigoletto, del que después se sabrá que también tiene problemas familiares con su hija adolescente (su mujer, que le engañaba, murió en el parto), que introduce la cassette de un video en un magnetófono, lo que puede hacer pensar que se asistiría a una representación por este conducto, una idea divertida, por otra parte.

"La producción acaba por confundir el desarrollo de la acción y hace difícil el concentrarse en el texto, la escena y la música y gozar, por tanto, de la belleza de la obra"

A lo largo de la ópera se asiste a dos historias, una en escena y la otra en la pantalla. La trama tiene lugar en un ambiente sórdido, con unos cortesanos de aspecto mafioso y una coreografía contemporánea (pole dance). Toda esta información acaba por confundir el desarrollo de la acción y hace difícil el concentrarse en el texto, la escena y la música y gozar, por tanto, de la belleza de la obra y de los suntuosos decorados. Con todos estos elementos, en efecto, el regista parecía haber olvidado su faceta de director de actores, con lo que estos quedaban abandonados a su propia iniciativa. La maldición, por ejemplo, quedó ofuscada por el movimiento escénico y pasó desapercibida.

Enea Scala posee la apostura física y la voz del Duque de Mantua y Dalibor Jenis, aunque su voz es la de Rigoletto, adolece de la falta de dirección actoral. El sector femenino fue, en cualquier caso, el más favorecido. Nina Minasyan (Gilda) aúna un timbre suculento a un gran virtuosismo en la emisión: un nombre a tener presente. La Maddalena de Agata Schmidt tiene una gran presencia y Stefan Cerny (Sparafucile) posee la voz y la oscuridad vocal necesarias. Todos, en suma, merecen ser citados y bajo la batuta de Daniele Rustioni pudieron conferir el necesario vigor a un vibrante Rigoletto.  * Teresa LLACUNA, corresponsal en Lyon de ÓPERA ACTUAL