'Rusalka', Ángeles Blancas y la fantasía de la realidad

Santa Cruz de Tenerife

11 / 03 / 2024 - Estrella ORTEGA - Tiempo de lectura: 3 min

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dvorak tenerife La producción de 'Rusalka' de André Heller-Lopes © Auditorio de Tenerife / Miguel BARRETO
dvorak tenerife La producción de 'Rusalka' de André Heller-Lopes © Auditorio de Tenerife / Miguel BARRETO
dvorak tenerife Ángeles Blancas como Rusalka © Auditorio de Tenerife / Miguel BARRETO

Ópera de Tenerife

Dvorak: RUSALKA

Estreno en la isla

Ángeles Blancas, Vazgen Gazaryan, Rodrigo Porras, Magdalena Anna Hofmann, Adriana Bignagni, Julieta Aleksanyan, Carmen Artaza, María Schellenberg, Jiré Brückler, Nicole Chirka. Dirección musical: Paul Daniel. Dirección de escena: André Heller-Lopes. Auditorio de Tenerife, 9 de marzo de 2024.

La ópera de Dvořák Rusalka, concebida en tres actos de Antonín con libreto de Jaroslav Kvapil, está basada en el cuento de hadas Undine de Friedrich de la Motte Fouqué, que a su vez se inspiró en el cuento de Hans Christian Andersen La Sirenita y en otras leyendas europeas. La producción de Auditorio de Tenerife (ver previa en este enlace) firmada por André Heller-Lopes propone invertir la lógica y convertir el mundo del príncipe en fantasía y el de la ninfa Rusalka en realidad. En la propuesta todos los elementos de la historia están representados; el agua, por ejemplo, aparece en proyecciones al fondo del escenario en los actos primero y tercero, mientras que en el segundo se muestra el interior de un palacio creado con diferentes paneles que consiguen un efecto óptico bellísimo. Sin embargo, no faltan algunas secuencias que llevan a la confusión, como la presencia de ninfas en una sala que representa un bosque formado por atriles, sillas, instrumentos de música y partituras. Es el espacio orquestal aún vacío, pero lleno de sueños, de un amor romántico que imagina le traerá la felicidad a Rusalka.

La protagonista, para conseguir su propósito de conquistar al Príncipe, le pide a la bruja Jezibaba una pócima para convertirse en humana aunque ello signifique la renuncia a su mundo, sus gentes y a su voz. Pero otra mujer aparece en la vida del Príncipe con la fuerza de la pasión y la decepción amorosa de Rusalka en su entrada a su mundo real es brutal; en él se encuentra vacía y advierte que se ha enamorado de un hombre frágil y caprichoso y que pese a su sacrificio les separa la muerte. El Príncipe regresa arrepentido, pero ya es tarde. La ópera, que en estos últimos años se ha presentado en Madrid y Valencia, tiene una enseñanza válida para la mujer del siglo XXI: ya no necesita soñar con príncipes y castillos encantados. Es en el mundo real donde se producen las historias bellas.

"Ángeles Blancas destacó en su encarnación de Rusalka, ya que supo sacar todos los matices del rico personaje que su cuerda de soprano exigía"

La soprano española Ángeles Blancas destacó con su encarnación de Rusalka, ya que supo sacar todos los matices del rico personaje que le exigía a su cuerda, unido a una gran entrega escénica. El desafortunado Príncipe fue encomendado al tenor mexicano Rodrigo Porras, que se mostró cómodo en su tesitura y aportó un desarrollo actoral creíble. La hechicera Jezibaba sobresalió en la piel de Adriana Bignagni, nacida en Gabón y con estudios en el Conservatorio de Burdeos, quien posee un timbre de mezzosoprano de gran calidad, siendo además muy contundente en su gestualidad. Vodnik, el padre de Rusalka, estuvo interpretado por el bajo armenio-alemán Vazgen Gazargan, de voz compacta y perfectamente adecuado a su rol. Las tres ninfas defendidas por Julietta Aleksanyan, Carmen Artaza y María Schellenberg sonaron empastadas, además de moverse por el escenario como expertas bailarinas. El Cazador y la Pinche de cocina fueron Jiré Brückler y Nicole Chirka respectivamente, que cantaron su papel con total corrección.

La dirección de Paul Daniel ante la Orquesta Sinfónica de Tenerife fue especialmente notoria por su acertada variedad de matices y cuidado volumen, mientras que el coro titular Ópera de Tenerife-Intermezzo dirigido por Pablo Moras resultó perfecto en sus intervenciones.  * Estrella ORTEGA, corresponsal en Santa Cruz de Tenerife de ÓPERA ACTUAL