Reivindicando el Haydn operista

Barcelona

30 / 10 / 2023 - Marcelo CERVELLÓ - Tiempo de lectura: 2 min

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orlando haydn 'Orlando Paladino' en el Liceu © Gran Teatre del Liceu / Sergi PANIZO
orlando haydn 'Orlando Paladino' en el Liceu © Gran Teatre del Liceu / Sergi PANIZO
orlando haydn 'Orlando Paladino' en el Liceu © Gran Teatre del Liceu / Sergi PANIZO

Gran Teatre del Liceu

Haydn: ORLANDO PALADINO

Versión de concierto

Alasdair Kent, Emöke Baráth, Josh Lovell, Núria Rial, Renato Dolcini. Krystian Adam, Natalia Rubis. Il Giardino Armonico. Dirección: Giovanni Antonini. 29 de octubre de 2023.

Joseph Haydn, con más de veinte óperas en su haber, ha tenido que llevar durante mucho tiempo la muletilla de que su producción lírica era marginal y poco significativa. La audición de algunos ejemplos como este Orlando Paladino, no obstante, podrían descalificar esa imagen y bastaría la reacción del público ante esta audición en forma de concierto presentada por el Giardino Armonico de Giovanni Antonini en el Liceu, que viaja además al Teatro Real de Madrid, para ratificarlo.

"Destacó Emöke Baráth en el papel de Angelica, con una voz de recorrido amplio, timbrada y de proyección excelente que dejó constancia de una clase superior"

Magnífico el rendimiento del conjunto orquestal, con su conductor gestionando pausas y variaciones dinámicas con enérgica competencia, y buen nivel interpretativo en el grupo de cantantes elegidos para la ocasión, con una destacada Emöke Baráth en el papel de Angelica a la cabeza, una voz de recorrido amplio, timbrada y de proyección excelente que desde su “Non partir,mia bella face” hasta sus intervenciones finales dejó constancia de una clase superior. Gustó por su parte la soprano española Núria Rial en su debut liceísta como Alcina, aun mostrando un registro grave poco asentado en sus primeras frases. El mejor de los dos tenores implicados en la trama resultó ser el muy bien cantado Medoro de Josh Lovell, aunque también defendió con arrestos la parte de Orlando Alasdair Kent a pesar de un timbre poco agraciado.

En este dramma eroicomico la figura del gracioso es esencial y ahí pudo lucirse Krystian Dam tanto en su particular aria del catálogo (“Ho viaggiato in Francia, in Spagna”) como en su delicioso duettino con la ágil Eurilla de Natalia Rubis. Renato Dolcini aportó peso vocal a los personajes de Rodomonte y del solemne Caronte del último acto, cerrando el capítulo de unos solistas de canto, si no espectacularmente brillantes, sí atentos y musicales en todo momento.

El Haydn operista reivindicado y satisfacción plena en el público, que, sin embargo, no llenaría la amplia sala del Liceu. Los que desaprovecharon esta rara ocasión tendrán motivos para lamentarlo.  * Marcelo CERVELLÓ, crítico de ÓPERA ACTUAL