'El Emplazado' en el Real, reestreno de una obra maestra

Madrid

17 / 05 / 2021 - José María MARCO - Tiempo de lectura: 4 min

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Teatro Real

Zubiarre: DON FERNANDO, EL EMPLAZADO

Estreno en tiempos modernos. En versión de concierto

José Bros, Miren Urbieta-Vega, Damián del Castillo, Fernando Radó, Cristina Faus, Gerardo López, Vicenç Esteve, Gerardo Bullón. Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real. Dirección: José Miguel Pérez-Sierra. 17 de mayo de 2021.

El muy esperado reestreno absoluto, por así decirlo, de Don Fernando el Emplazado, de Valentín de Zubiaurre, cumplió todas las expectativas. Se trata de una ópera que combina un maravillosa serie de números a la italiana (arias, dúos, concertantes con coros y un intenso y precioso himno a Castilla) y un discurso musical denso, imaginativo, articulado con un dinamismo y una inspiración sin tregua apoyado en una orquesta rica, variada, llena de sugestiones cromáticas que no dejan nunca de tener sentido dramático.

El resultado es extraordinariamente original, con evidentes referencias verdianas en momentos muy hermosos y, por otra parte, la continuidad de una grand opéra que, por milagro, nunca suena artificiosa. Como tantas veces con la música española, resulta asombroso que una obra maestra de esta categoría haya permanecido olvidada desde su estreno en 1871. Pasada la prueba de la versión en concierto –la música española paga siempre un peaje desorbitado– es de esperar que algún teatro se atreva a representarla escenificada como se merece: entre otras cosas porque el libreto funciona bien y mantiene la tensión, incluso después del apabullante final del segundo acto, tras el cual –algo sorprendente– arranca una nueva ópera, de tamaño de bolsillo, que resume y comenta todo lo anterior. También sería interesante conocer la versión en castellano…

"José Bros es especialista en estos papeles que requieren un tenor capaz de cantar en una tesitura a veces inclementemente alta, pero siempre con energía varonil, amplitud y elegancia infinita"

Como se habrá comprendido, Don Fernando, el Emplazado requiere grandes voces, expresivas y dramáticas, pero de técnica belcantista. El Real cumplió esa exigencia, con José Bros, especialista en estos papeles que requieren un tenor capaz de cantar en una tesitura a veces inclementemente aguda, pero siempre con energía varonil, amplitud y elegancia infinita. Además del derroche canoro, Bros consiguió una vez más humanizar y llenar de atractivo a su personaje. Miren Urbieta-Vega se enfrentó al papel trágico de la enamorada Estrella, pretendida por el tenor (Bros) y el rey Don Fernando: un papel difícil por las exigencias estilísticas, pero que también debe de ser un sueño para una soprano como ella, de voz cálida, perfectamente colocada, limpísima y dúctil, con una gran técnica y una humanidad en la que se nota la escuela de la zarzuela.

El barítono Damián del Castillo recreó un Don Fernando caprichoso, arbitrario y al final, patético: le faltó un poco de imaginación y algo de volumen, pero lo suplió todo con estilo y autoridad, además de hermosísimos detalles de cantante de gran clase. El bajo Fernando Radó, músico de primerísima categoría, bien conocido y apreciado por el público del Real, volvió a exhibir potencia, amplitud y expresividad en un papel clave para el buen desarrollo de la ópera. Muy bien Cristina Faus, Gerardo López (al que se le agradeció cierto histrionismo de buena ley, fruto de su esfuerzo por teatralizar la acción), Vicenç Esteve y Gerardo Bullón.

El coro tiene en este Don  Fernando una importancia fundamental y se pudo lucir, sin fallos, en toda clase de matices, desde lo heroico hasta lo cortesano. Del mismo modo, tampoco es concebible una ópera como esta sin una gran orquesta, dúctil, refinada y potente: requerimientos cumplidos de sobra por los maestros del foso. Al mando de todo estuvo un José Miguel Pérez-Sierra en estado de gracia: atento al menor detalle, concertando sin fallos, cuidadoso con los cantantes, contagioso de energía cuando hacía falta sin que la tensión dramática y musical decayera nunca, y graduando a la perfección una partitura que quedará relacionada con él para siempre.