Posibilidades y límites del 'Ring' digital australiano

Brisbane

11 / 12 / 2023 - Klaus BILLAND - Tiempo de lectura: 4 min

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ring brisbane La producción digital de Chen Shi-Zheng del 'Ring' wagneriano © Opera Australia / Wallis MEDIA
ring brisbane La producción digital de Chen Shi-Zheng del 'Ring' wagneriano © Opera Australia / Wallis MEDIA
ring brisbane La producción digital de Chen Shi-Zheng del 'Ring' wagneriano © Opera Australia / Wallis MEDIA

Opera Australia

Wagner: DER RING DES NIBELUNGEN

Nueva producción

Stefan Vinke, Lise Lindstrom, Daniel Sumegi, Andrea Silvestrelli, Rosario la Spina, Anna-Louise Cole, Deborah Humble, Warwick Fyfe, Hubert Francis, Andreas Conrad. Dirección musical: Philippe Auguin. Dirección de escena: Chen Shi-Zheng. Queensland Performing Arts Centre, 1, 3, 5 y 7 de diciembre de 2023.

Con la nueva producción de Opera Australia en Brisbane, el director chino Chen Shi-Zheng quiso sorprender al público con el primer ciclo de un Ring wagnerinao concebido de manera completamente digital desde el punto de vista escénico. Para ello se sirvió de 24 enormes paneles LED de siete metros de altura coreografiados con un sistema automático, abriendo y cerrando habitaciones, con movimientos hacia adelante y hacia atrás, y revelando un sistema de iluminación controlado digitalmente por Matthew Marshall. Por primera vez fue posible experimentar cómo la mitología, el diseño y la tecnología chinos se entrelazan en una producción de ópera. En realidad el resultado es impresionante y emocionante, aunque el director se concentra en la narración clásica.

En la primera imagen del Rheingold se puede ver dobles de las Doncellas del Rin flotando en el agua y cantando sobre un riff parecido al mármol que flota en el Rin, cuyas ondulantes olas aparecen de color verdoso en las pantallas. El fresno mundial de La Valquiria es un árbol bonsái impreso en 3D de los jardines de Suzhou. Wotan y Fricka entran en posición de loto. Las Valquirias descienden desde lo alto del escenario sobre un enorme e imponente fénix y están excelentemente coreografiadas. Pero el público también valoró la elegancia de la casta de los dioses, con unos trajes (de Anita Yavich) que consisten en batas blancas de corte moderno. La magia del fuego se desarrolla intensamente con un dragón de 16 metros de largo y en Siegfried hay una pelea de un par de este tipo de seres mitológicos visualmente efectiva después de que una bailarina de Bali flota por el escenario como un pájaro del bosque. En el final de El crepúsculo de los dioses, el director consigue volver a repasar todos los momentos importantes consiguiendo un resultado muy impresionante.

En la propuesta, en general, todo tenía que estar perfectamente coordinado: la estética del vestuario, los movimientos moderados y la luz en constante cambio debían ir de la mano con el contenido que manipulaban los diseñadores digitales Leigh Sachwitz y flora&faunavisions, quienes también fueron responsables del contenido interactivo, que también lo hubo y que acabó siendo bastante convincente. En principio, Shi-Zheng sigue los medios estilísticos de la moderna tecnología digital, que se desvían de la dirección de ópera tradicional. Una forma diferente de representación en la que el mensaje de la obra queda claramente reconocible e incluso se sitúa en primer plano. A pesar de toda la tecnología, este Ring y su contenido siguen siendo comprensibles incluso para el novato. Y las acciones se desarrollan en gran medida en armonía con la música.

"El credo del director chino no es presentar la tetralogía de Wagner ni como una interpretación moderna de la cultura occidental ni como una adaptación a las condiciones marco orientales"

Aunque la avalancha de imágenes todavía parece un poco abrumadora en Rheingold, especialmente en Walküre y Siegfried la óptica digital en los paneles es bastante efectiva para describir los mundos emocionales que aquí son tan importantes para presentar al protagonista. El credo del director chino no es presentar la Tetralogía de Wagner ni como una interpretación moderna de la cultura occidental ni como una adaptación a una mirada oriental. Con la diversidad digital de posibilidades de expresión óptica, Shi-Zheng está más interesado en mostrarle al Ring un universo que pueda ser ocupado por todos. Lo llama un mito del nuevo mundo en el que cada elemento refleja el pasado, presente y futuro de la Humanidad. Para él, la mitología antigua equivale a la ciencia ficción moderna.

Un muy buen conjunto de cantantes también hizo de este Ring una experiencia vocal. Stefan Vinke y Lise Lindstrom brillaron con voces poderosas y expresivas como Siegfried y Brünnhilde. Esto solo se aplica con reservas a Daniel Sumegi como Wotan/Wanderer y Andrea Silvestrelli como Hagen y Hunding. Otras actuaciones de primer nivel incluyeron a Rosario la Spina como Siegmund, Anna-Louise Cole como Sieglinde, Deborah Humble como Fricka y Waltraute, Warwick Fyfe como Alberich, Hubert Francis como Loge y Andreas Conrad como Mime. Todos los papeles secundarios estuvieron muy bien interpretados.

Philippe Auguin supo guiar a los cantantes, incluidos a los australianos que en gran parte no conocían a Wagner, y nunca los abrumó acústicamente desde el foso. Eligió ritmos más bien tranquilos y mucho menos dramáticos de lo habitual que puede oírse en Europa. La Orquesta Sinfónica de Queensland le siguió siempre de buena gana y con valentía.  * Klaus BILLAND, crítico de ÓPERA ACTUAL