Beczala, un tenor en la cumbre

Barcelona

07 / 02 / 2022 - Marcelo CERVELLÓ - Tiempo de lectura: 2 min

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Gran Teatre del Liceu

Recital PIOTR BECZALA

Obras de Verdi, Tosti, Chaikovsky, Moniuszko, Gounod, Massenet y Bizet. Sarah Tysman, piano. 3 de febrero de 2022.

Quizá no sea el mejor tenor del mundo, como gritaría un enardecido espectador de los pisos altos del Liceu en el curso de este recital, pero tampoco sus competidores para el título son tantos en estos momentos y en cualquier caso los resultados de esta segunda comparecencia en solitario en el escenario del Gran teatre barcelonés no serían un mal argumento para sostenerlo. La propuesta de Piotr Beczala fue interesante. En la primera parte sometió a examen a un Verdi más difícil en el planteamiento técnico –“Parmi veder le lagrime”, “Ah, sí, ben mio”– que en el exhibicionismo vocal y lo hizo con una articulación del texto y un control de las dinámicas de inusual maestría. No le acreditaban de tenor verdiano propiamente dicho, pero sí de fraseador cuidadoso y musical. Sus Tostis evitaron el peligro del amaneramiento aun pisando fuerte en las expansiones más salonnières y la página operística de Moniuszko que cerraba la primera parte fue el broche estilístico que cabía esperar.

"El grupo de canciones de Chaikovsky fue expuesto con pasión contenida y con la vocalidad exacta que las piezas requerían"

Fue, sin embargo, en la reanudación del recital donde se destaparon las esencias. El grupo de canciones de Chaikovsky fue expuesto con pasión contenida y con la vocalidad exacta que las piezas requerían, con la corona en una versión del “Kuda, kuda” de la ópera Evgeni Onegin que hubiera podido medirse, incluso ventajosamente, con esas versiones antológicas que están en la mente de todos. Monumental en su ya conocido “Porquoi me réveiller”  –que desató el entusiasmo de la sala y que coronaba un grupo francés de clara exigencia con las arias de Roméo y Carmen–, Beczala encendería aún más los focos en el capítulo de propinas con un emocionante –y no trucado– “E lucevan le stelle” y un “Dein ist mein ganzes Herz” tan efusivo como bien enfocado vocalmente. Sarah Tysman acompañó todo el programa con suma corrección y mereció el aplauso que, propiciado por el propio Beczala, recibió del público que llenaba el teatro. La consigna de Tenores al poder sigue teniendo muchos seguidores en estas latitudes.  * Marcelo CERVELLÓ, corresponsal en Barcelona de ÓPERA ACTUAL