Petrenko y la Filarmónica de Berlín vuelven a deslumbrar con Strauss

Baden-Baden

27 / 03 / 2024 - Xavier CESTER - Tiempo de lectura: 3 min

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strauss pascua La producción de 'Elektra' de Philipp Stölzl y Philipp M. Krenn © Festspielhaus Baden-Baden / Monika RITTERSHAUS
strauss pascua La producción de 'Elektra' de Philipp Stölzl y Philipp M. Krenn © Festspielhaus Baden-Baden / Monika RITTERSHAUS
strauss pascua Nina Stemma como Elektra © Festspielhaus Baden-Baden / Monika RITTERSHAUS

Festival de Pascua de Baden-Baden

Strauss: ELEKTRA

Nueva producción

Nina Stemme, Elza van den Heever, Michaela Schuster, Johan Reuter, Wolfgang Ablinger-Sperrhacke. Dirección musical: Kirill Petrenko. Dirección de escena: Philipp Stölzl y Philipp M. Krenn. Festspielhaus, 26 de marzo de 2024.

Tras una magnífica Die Frau ohne Schatten en 2023 (ver crítica en este enlace), la Orquesta Filarmónica de Berlín con su titular, Kirill Petrenko, al frente ha vuelto a Richard Strauss para su penúltima edición como formación residente en el Festival de Pascua de Baden-Baden. Y, una vez más, la deslumbrante prestación de la orquesta, en su visita anual a un foso operístico, y la lectura magistral de la batuta han sido el foco principal de atracción, muy por encima de una producción poco convincente.

Por descontado, una partitura gargantuesca como Elektra es un vehículo perfecto para una formación de sonido tan denso como maleable como la de Berlín, de una brillantez sonora (desde una cuerda grave abisal hasta una madera chisporrotearte pasando por un metal infalible) que nunca cae en la tentación de un hedonismo autocomplaciente. Buena parte del mérito, por descontado, corresponde a Petrenko, quien traza con ajustada sabiduría músico-dramática un gran arco que abraza desde los contundentes acordes iniciales con el tema de Agamemnon hasta su aún más devastadora aparición conclusiva. Sin perder nunca de vista la conducción del discurso, el titular de la orquesta berlinesa subraya la miríada de detalles instrumentales que pueblan la partitura, entrelaza con nitidez la madeja de motivos musicales, caracteriza cada escena con el trazo más apropiado, y navega con firmeza entre las pulsiones modernistas de la partitura, sin limar los aspectos más chirriantes, y sus remansos de lirismo. Factor para nada desdeñable, Petrenko es un experimentado director de teatro que sabe estar atento a las voces, desplegando el máximo impacto sonoro de su fenomenal conjunto en los pasajes solo orquestales.

"Stemme encarna una Elektra de una determinación obsesiva que sabe plegarse con no poca delicadeza en los momentos más recogidos"

El papel extenuante de Elektra pone a Nina Stemme, en el estadio actual de su ilustre carrera, al límite de sus aún impactantes medios y las notas más extremas del registro agudo sonaron en exceso forzadas; las compensaciones para dos o tres momentos pasajeros de incomodidad, sin embargo, fueron múltiples, ya que la soprano sueca, además de una entrega absoluta, sigue poseyendo una inteligencia textual y un rigor musical ejemplares. Sin la visceralidad de otras intérpretes, Stemme encarna una Elektra de una determinación obsesiva que sabe plegarse con no poca delicadeza en los momentos más recogidos (el intento de seducción de su hermana, el reconocimiento de su hermano). Las ovaciones que recibió fueron más que merecidas.

Similar éxito obtuvo Elza van den Heever, una Chrysothemis en absoluto pasiva, gracias a una voz cálida, de agudo radiante, que capeaba sin problemas los embates orquestales, y con un fraseo generoso. si la soprano sudafricana aportaba luz al lúgubre entorno, Michaela Schuster ofreció todos los matices inquietantes, casi malsanos, de Klytämnestra; con una voz consistente y dosis bien medidas de histrionismo, la mezzosoprano alemana encontró el justo equilibrio entre inocular el veneno de sus intervenciones y traducir el terror ante su destino ineluctable. Poco ayudado por un montaje que convierte a Orest en un lisiado de guerra, Johan Reuter pasó con acierto del hieratismo de sus primeras frases a la agitación tras el reconocimiento de su hermana, mientras que Wolfgang Ablinger-Sperrhacke fue un Aegisth incisivo y apropiadamente ridículo. Los diversos papeles comprimarios fueron cubiertos por un equipo en general joven, entre los que destacaron el Joven Criado de Lucas van Lierop (en una parte breve a la par que complicada a nivel rítmico y de tesitura), la Quinta Criada de Lauren Fagan, el Preceptor de Orest (Anthony Robin Schneider) y el Viejo Criado (Andrew Harris).

Los montajes de Philipp Stölzl, responsable también de la escenografía y la iluminación, aquí en colaboración en la dirección de escena con Philipp M. Krenn, suelen tener un potente contenido visual. El director alemán sitúa la tragedia en un espacio opresivo, una sucesión de escalones enormes que se despliegan y se retraen, creando bien un muro gris implacable, bien espacios a diferentes niveles donde desarrollar la acción. El vestuario de Kathi Maurer y el diseño de luces evocan la estética expresionista de principios del siglo XX, aunque quizá no era imprescindible singularizar Elektra con un aspecto de ave de mal agüero coronado por una vistosa peluca roja que visiblemente incomodaba a Nina Stemme. La producción de Stölzl y Krenn quedó cortocircuitada de entrada por su elemento más notorio: proyectar durante toda la ópera el libreto sobre el decorado, con cuerpos de letra diferentes según la situación. Un recurso invasivo de nula efectividad dramática y que tampoco sirvió para esconder una dirección de actores sin inventiva, más allá de las dificultades añadidas por los movimientos arriba y abajo de la estructura escénica, que en ocasiones forzaban a los intérpretes a cantar en posturas incómodas. La potente imagen final, con los protagonistas encerrados en dos niveles claustrofóbicos, fue un escaso consuelo. Por suerte, la espléndida lectura musical redimió esta Elektra que, no obstante los atractivos reunidos, no impidió que hubiera numerosas butacas vacías en el Festspielhaus de Baden-Baden. Una noticia preocupante para el festival.  * Xavier CESTER, crítico de ÓPERA ACTUAL