Pamplona: Cita anual con la zarzuela

07 / 10 / 2019 - Alberto OSÁCAR - Tiempo de lectura: 4 min

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Cantantes y miembros del coro de AGAO © AGAO
Itsaso Loinaz interpretó su cometido con gran calidad © AGAO
Una escena del montaje de 'El dúo de La Africana' en el Gayarre © AGAO

Teatro Gayarre

Fernández Caballero: EL DÚO DE LA AFRICANA

Rafael Álvarez de Luna, Carmen Aparicio, Facundo Muñoz, María Jesús Sevilla, Karmelo Peña, Alejandro Rull, Carmen Terán, Jesús Ortega, Itsaso Loinaz. Dirección: José Antonio Irastorza. Dirección de escena: Antonio Ramallo. 4 de octubre de 2019.

La temporada de la Asociación Gayarre de Amigos de la Ópera (AGAO) comenzó con uno de los títulos más representados de la historia de la zarzuela, El dúo de La Africana, de Manuel Fernández Caballero. Es de alabar que siga teniendo cabida el género lírico español dentro de su temporada, habida cuenta de su ausencia en las temporadas estables de la capital navarra, pese a la gran afición existente.

"La versión se completó con otros fragmentos musicales aprovechando la escena de las audiciones. En ese momento se disfrutó de los instantes de mayor brillantez a cargo de la soprano pamplonesa Itsaso Loinaz"

El resultado musical fue aceptable, pero no así el escénico. Se anunció una puesta en escena tradicional que recuperaba antiguos telones de papel, pero estos fueron más bien testimoniales dejando un escenario casi vacío con algunos elementos de atrezzo, con excepción del último cuadro que fue el más conseguido incluyendo un vestuario brillante y llamativo que ayudó a compensar lo visto hasta ese momento. La iluminación tampoco supo corregir estas carencias ni ayudó a crear la atmósfera necesaria.

El apartado musical corrió mejor suerte. Partiendo de una versión musical plausible de la mano de José Antonio Irastorza al frente de la Orquesta Ciudad de Pamplona con un orgánico reducido pero suficiente para afrontar la partitura. El nutrido Coro de AGAO estaba claramente descompensado en favor de las voces femeninas, lo que se dejó notar en alguna de sus intervenciones como en el Coro de la murmuración. La versión ofrecida se completó, como suele ser costumbre, con otros fragmentos musicales aprovechando la escena de las audiciones. En ese momento se disfrutó de los instantes de mayor brillantez a cargo de la soprano pamplonesa Itsaso Loinaz que interpretó tres piezas, primero de El barberillo de Lavapiés, “Como nací en calle de la Paloma” cantado con gracia y soltura; “Casta diva” de Norma, donde pudo demostrar estar en posesión de un interesante timbre y con una extensión admirable que le permite abordar las notas agudas de forma firme y sin perder un ápice de color y brillo, todo ello con una técnica más consolidada debería poder mejorar su fiato y la capacidad de apianar las medias voces; por último, “Je veux vivre” de Romeo et Juliette dejando constancia de su capacidad para las agilidades como soprano lírica plena.

Completó la escena de las audiciones el Coro de AGAO con sendas piezas de Gigantes y Cabezudos (“Si las mujeres mandasen”) y de El barberillo de Lavapiés.

En los papeles protagonistas sobresalió Rafael Álvarez de Luna como Querubini aportando la dosis necesaria de comicidad con total soltura; Carmen Aparicio evidenció su veteranía controlando los recursos de que actualmente dispone. Facundo Muñoz mostró una cálida voz que no tuvo dificultades para abordar su papel de Giuseppini. Correcto el resto de reparto.