Palma: El inagotable carisma de Kunde

12 / 06 / 2019 - Pere BUJOSA - Tiempo de lectura: 2 minutos

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El tenor Gregory Kunde repasó algunas de las grandes arias de tenor de Verdi, Puccini, Bizet y Leoncavallo © Teatre Principal

Teatre Principal

Concierto Gregory Kunde - Damián del Castillo

Obras de Verdi, Bizet, Leoncavallo y Puccini. Orquestra Simfònica Illes Balears. Dirección: Sergio Alapont. 7 de junio de 2019.

Colofón inmejorable a la temporada de ópera de este año fue la presencia de una de las voces más importantes de la escuadra de tenores del panorama internacional. Gregory Kunde es imbatible en lo que se refiere a los personajes que requieren de un tenor spinto/dramático y, a pesar de sus principios como tenor ligero, hoy en día se le ve menos cómodo ante sutilezas belcantistas, algo evidente en una sensible pérdida de esmalte y algún fiato ajustado, pero siempre resuelto con gran habilidad artística.

Abrió el recital una primera parte dedicada enteramente al genio de Busetto con el dúo “Dio che nell’alma infondere” junto al barítono Damián del Castillo con los dos artistas plenamente entregados a sus personajes con el vuelo lírico y la fuerza adecuadas; sin duda lo mejor de esta parte del concierto iniciada por Kunde con un “Celeste Aida” perfecto de línea y fuerza aunque un tanto falto de la sutileza y morbidez esperables en la declaración de amor del héroe verdiano; lo mismo se pudo decir de “Ah, si ben mio” seguido de la pira expuesta con una fuerza vocal impúdica y un lucimiento de agudos impresionante.

Guardó el tenor para la segunda parte las muestras más evidentes de su maestría en el ámbito verista y dramático; “Vesti la giubba” tal y como lo interpreta Kunde es el ejemplo ilustrativo perfecto al catálogo verista expresado en el Prologo de Pagliacci. Naturalmente guardó para el final del concierto dos muestras de su caballo de batalla, Otello; ahí consiguió ese efecto casi hipnótico por el que el público ve al personaje y participa de su pathos sin necesidad de escenografía: “Si pel ciel” con un barítono totalmente entregado al demoníaco Jago, y un de nuevo modélico “Dio, mi potevi”.

Un versátil Damián del Castillo acompañó al tenor en los diferentes dúos y ofreció en solitario tres ejemplos diferentes que representan la consolidación en la cuerda baritonal; por una parte, el inefable cantabile de Rodrigo “Per me giunto”, el popular Toreador y, finalmente, el monólogo de Ford “É sogno o realtà?” del Falstaff verdiano resuelto con gran maestría teatral. Entre varias propinas, el tenor asumió el inevitable “Nessun dorma”  y, por sorpresa, “No puede ser”, fragmentos que desataron el fervor del público.

El coro de la casa, muy cómodo en estos hits operísticos, estuvo muy bien en sus intervenciones. El director Sergio Alapont arrancó un buen sonido de la orquesta de las islas tanto en su faceta como acompañantes como en las oberturas de Aida y Carmen  como en un emocionante Intermezzo de Manon Lescaut , aunque en todo el concierto de todas las características musicales la del volumen fue su ocupación primordial. No cabe más que esperar que el Principal, teatro lírico de referencia de la isla, siga apostando por traer a su escenario las grandes voces del momento.