Oviedo: Lezhneva triunfa en su debut ovetense

09 / 02 / 2019 - Diana DÍAZ - Tiempo de lectura: 3 minutos

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Auditorio Príncipe Felipe

Concierto JULIA LEZHNEVA

Oviedo Filarmonía. Dirección: Mijail Antonenko. Auditorio Príncipe Felipe, 9 de febrero de 2019.

La orquesta Oviedo Filarmonía está de aniversario y la mejor forma de celebrar sus 20 años es con invitados de excepción, como es habitual en la implicación de la orquesta en los Conciertos del Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo, desde su fundación en 1999. Entonces, Oviedo Filarmonía se creó para cubrir las necesidades abiertas por las nuevas actividades musicales que empezaban a asentarse en la ciudad, como la apertura del Auditorio con un ciclo estable de conciertos, aumento del número de títulos y funciones del Festival de Teatro Lírico Español, además de la temporada de Ópera de Oviedo, del Festival de Danza, etc. En esta temporada de aniversario, la lírica tiene de nuevo un papel importante en el ciclo de Conciertos del Auditorio, con nombres de excepción, como es este mes, Julia Lezhneva. La soprano debutó en Oviedo junto a Mijail Antonenko, director y pianista con el que colabora desde hace más de una década, formando tándem habitual en conciertos. En su presentación en Oviedo, el programa discurrió por arias de Händel a Rossini para delicia del público asturiano, y en la línea de anteriores recitales de la cantante en nuestro país.

Lezhneva dejó una impresión profunda en el público asturiano, que se rindió al talento de la soprano desde “Voi avete un cor fedele” de Mozart, aria que siempre se recuerda en la voz de otras grandes como Cecilia Bartoli, quien inspiró precisamente a la soprano rusa en su carrera lírica y con quien ya se la ha comparado. En este sentido, no podía faltar Vivaldi, para cerrar la primera parte de la velada, y Rossini para el broche del programa, siendo éste el primero de los autores al que Lezhneva dedicó su voz en disco. Un programa muy conectado así a la biografía de esta soprano de fulgurante carrera artística. Sin duda Lezhneva tiene un grandísimo talento. Lo que más impresiona es la naturalidad con que maneja sus medios vocales. Pero no es solo puro artificio vocal, que también.

El público asturiano entró en conexión con la cantante, y a muchos costó entender que a veces se haya cuestionado la expresividad en la interpretación de la soprano. Por ejemplo, con el aria “Lascia la spina” de Händel que siguió en el programa, con modulaciones vocales de sensibilidad especial y los detalles en la repetición de refinado estilo. Lezhneva lució su timbre perfectamente formado en páginas que parecen además imposibles, como “Agitata da due venti” de Vivaldi, con un dominio de la técnica vocal que impresionó en un canto amplio y floreado, perfectamente articulado. En la segunda parte del concierto hay que destacar su poderío vocal en “L’ho perduta” que incluye Le nozze di Figaro de Mozart, con tintes más oscuros, y el impulso, con un gusto exquisito, en la página de La donna del lago de Rossini, “Tanti affetti”. Con las propinas, Lezhneva puso al público en pie, tras “Brilla nell’alma” de Alessandro, “Voi che sapete” de Mozart; y también “Son qual nave ch’agitata” de Artaserse, y “Alleluia” de Porpora.