Oviedo: Eternamente Bros

09 / 03 / 2019 - Diana DÍAZ - Tiempo de lectura: 3 minutos

José Bros triunfó en el concierto que ofreció en Oviedo en el que predominaron piezas del género español de obras como 'La tabernera del puerto' © Festival de Tetro Lírico / El Comercio

Festival de Teatro Lírico Español

Concierto JOSÉ BROS

Oviedo Filarmonía. Dirección: David Giménez Carreras. Teatro Campoamor, 9 de marzo de 2019.

Eternamente Bros. Porque a José Bros se le quiere, y mucho, en Oviedo. Así se tituló el último concierto que ofreció en el Teatro Campoamor el tenor barcelonés dentro de la programación del Festival de Teatro Lírico Español y fuera de abono. No en vano esta plaza lírica le sigue de cerca desde su debut en el Faust de Gounod a inicios de la década de 1990. Y desde entonces es destino habitual del tenor, donde ha protagonizado noches inolvidables, como el reciente Elisir d’amore de Ópera de Oviedo, para ofrecer sus últimos bises. Tampoco es la primera vez que se le escucha en concierto junto Oviedo Filarmonía. Bros –Premio ÓPERA ACTUAL 2012- Es la propuesta perfecta para deleitar a su público con una selección muy personal de romanzas y canciones en los meses de zarzuela. En todo caso, no hay que dejar de poner atención en la merma a la que en los últimos años se ve sometida la programación, con la bajada de títulos y funciones, por lo que es necesario poner aquí en valor la historia de este Festival que despunta en el género y en la escena musical del país.

Eternamente Bros. Porque José Bros fue entrega sobre el escenario, en un programa que en esta ocasión ofreció bajo dirección de David Giménez Carreras para sacar todos los colores de la paleta de Oviedo Filarmonía. Así, no faltó “No puede ser” de La tabernera del puerto, en el recorrido del programa, o “Granada” en las propinas, piezas en conexión con momentos vitales y artísticos clave del tenor. Además Bros dedicó al Campoamor, y por primera vez sobre un escenario, la “Canción húngara”, de Alma de Dios de José Serrano, y “No me quiere”, de La isla de las perlas de Sorozábal. Como es habitual, el público asturiano despidió en pie al cantante.

Bros sigue levantando pasiones entre el público asturiano. Y lo hace con esas curvas vocales generosas, como se escuchó en la canción popular “Be my love” de Nicholas Brodzsky, y en la calidez de arias como “Dein ist mein ganzes Herz”, de Das Land des Lächelns de Franz Lehár, hasta el derroche vocal de Júrame de María Grever, para arrebato del Campoamor. En la segunda parte de la velada hay que destacar “De este apacible rincón de Madrid” de Luisa Fernanda, por su fraseo cuidado, y la página mencionada de Sorozábal, “No me quiere”, con sus graduaciones emocionantes, con la fuerza vocal que caracteriza al tenor. Una vez más, Bros llegó al corazón de Oviedo.