Opus Lírica brindó por sus diez años con ‘L’elisir d’amore’

San Sebastián

26 / 02 / 2024 - Nora FRANCO MADARIAGA - Tiempo de lectura: 3 min

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donizetti san sebastián La producción de 'L'elisir d'amore' de Pablo Ramos y Carlos Crooke © Opus Lírica / Núria CÓRDOBA
donizetti san sebastián La producción de 'L'elisir d'amore' de Pablo Ramos y Carlos Crooke © Opus Lírica / Núria CÓRDOBA
donizetti san sebastián La producción de 'L'elisir d'amore' de Pablo Ramos y Carlos Crooke © Opus Lírica / Núria CÓRDOBA

Opus Lírica

Donzietti: L'ELISIR D'AMORE

Nueva producción

Mariia Knihnytska, Imanol Laura, Kong Xianfeng, Christoph Schweizer, Alba Fernández. Dirección musical: Iker Sánchez. Dirección de escena: Pablo Ramos y Carlos Crooke. Kursaal, 23 de febrero de 2024.

Fieles a su empeño de establecer una temporada de ópera en San Sebastián, Opus Lírica cumple su primera década, volviendo a poner en escena L’elisir d’amore (ver previa en este enlace), el mismo título con el que se estrenaron en 2014, aunque esta vez con un enfoque mucho más actual y juvenil. Fieles a su estilo, los registas Pablo Ramos y Carlos Crooke presentaron un Elisir que adapta su historia al momento presente, donde Nemorino, un tímido estudiante de bachillerato, recurrirá a las sustancias que vende Dulcamara para vencer su baja autoestima y declararle su amor a Adina, la chica más popular de su clase y novia del conocido influencer Belcore.

Este acercamiento casi adolescente a la obra de Donizetti tuvo un buen encaje y aportó una mirada fresca e interesante a una obra de sobra conocida, aunque también tuvo sus sombras, como la exigua escenografía que, pese a estar bien planteada y sacar partido a los escasos elementos teatrales, dejó demasiado en evidencia las limitaciones de los presupuestos manejados por la joven compañía. Tampoco ayudó a quitarse de encima la sensación de estar presenciando una función escolar de fin de curso la cantidad de figurantes y bailarines de diferentes colegios y grupos juveniles que poblaban el escenario, a veces sin una justificación clara; sin embargo, la dirección de actores fue limpia y los movimientos escénicos fluyeron con naturalidad.

"En el estreno se pudo escuchar a la soprano Alba Fernández en el papel de Giannetta, con una voz muy adecuada, de centro rico y mórbido y agudo cómodo"

Entre todo este ir y venir de niños y grupos de baile, el coro tuvo una participación bien engarzada y de fantástico resultado. Cantaron con buen sonido, ajuste, pulcritud y desparpajo escénico, resultando uno de los elementos principales de la velada. También la orquesta funcionó con solvencia, bien empastada y atenta a las indicaciones de Iker Sánchez, quien planteó una lectura de la obra bien estructurada, coherente y detallista.

En cuanto al reparto, el programa de mano presentaba distintos elencos para las diferentes funciones, sin especificar claramente quién cantaba en cada una de ellas, pero en el estreno se pudo escuchar a la soprano Alba Fernández en el papel de Giannetta, con una voz muy adecuada, de centro rico y mórbido y agudo cómodo. Como Dulcamara actuó el barítono alemán Christoph Schweizer, que desarrolló una actuación de menos a más; comenzó algo frío, con un “Udite, udite, o rustici!” bien declamado en su complejo trabalenguas, pero envarado en actitud que, sin embargo, fue ahondando en su faceta cómica a lo largo de la obra, deparando algunos de los mejores momentos. Mariia Knihnytska, en el rol de Adina, ofreció también una gran actuación con una voz limpia, delicada y bien asentada, de elegante fraseo y buena teatralidad. El barítono Kong Xiangfeng cantó con corrección, pero encarnó a un Belcore distante que no terminó de imponerse como antagonista. El tenor irunés Imanol Laura interpretó a un Nemorino mucho más cercano e incluso tierno, con una voz de precioso color y timbre pero que presentó serios problemas en la mitad aguda de su registro; consiguió, pese a las enormes dificultades, una pundonorosa “Furtiva lagrima” y el favor del público, escaso pero dispuesto en todo momento a disfrutar y celebrar esos diez años de ópera.  * Nora FRANCO MADARIAGA, corresponsal en el País Vasco de ÓPERA ACTUAL