Nuevos Julieta y Romeo, juventud, rigor y frescura

Sabadell

03 / 11 / 2023 - Jordi MADDALENO - Tiempo de lectura: 3 min

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Roméo Juliette La producción de 'Roméo et Juliette' de Gounod de Pau Monterde © FOC / A. BOFILL
Roméo Juliette Cristòfol Romaguera y Marc Sala en 'Roméo et Juliette' de Gounod © FOC / A. BOFILL

Fundació Òpera a Catalunya (FOC)

Goundod: ROMÉO ET JULIETTE

Escola d’Òpera de Sabadell

Laura Gibert, Òscar Encinas, Rosa Maria Abella, Quim Cornet, Adrià Mas, Lluís Vergés, Alejandro Chelet, Adrià Mas, Oriol Luque, Jordi Ferrer, Cristòfol Romaguera y Jeroboam Tejera. Dirección musical: Daniel Gil de Tejada. Dirección de escena: Pau Monterde y Miquel Gorriz. Teatre La Farándula de Sabadell. 21 de octubre 2023.

Segunda vez en sus 27 años de existencia que se programa la ópera Roméo et Juliette para los intérpretes de la reconocida y estimada Escola d’Òpera de SabadellLa Fundación Mirna Lacambra-Xavier Gondolbeu continúa con su importante promoción del talento joven autóctono, del que han salido nombres como Núria Rial, Enric Martínez-Castignani, Maite Alberola, Carlos Daza, Mercedes Gancedo, Sara Blanch, Carles Pachón o Jan Antem.

En su inteligente, abstracto y conciso montaje, esta producción de Pau Monterde con la asistencia de Miquel Gorriz pone a sus protagonistas como centro del drama shakesperiano. Aquí la esencia teatral, acting y dramaturgia de esta historia de amor intemporal se centra en sus personajes, de manera que la práctica ausencia de escenografía los deja desnudos teatralmente para que afloren sus pasiones y canto. Respondieron con la esperada energía, talento y entrega este grupo de jóvenes cantantes que han trabajado dos largos meses todo tipo de enseñanzas sobre este título angular del repertorio francés.

Así las cosas, su pareja protagonista, la soprano Laura Gibert y el joven tenor Òscar Encinas (hijo del renombrado tenor Ignacio Encinas), cumplieron con sus respectivos papeles con una profesionalidad que les augura un futuro prometedor. Cumplieron también el largo equipo de personajes secundarios, aunque en esta ópera aquí el protagonismo absoluto lo asume la pareja principal, como en pocos títulos. No es una ópera fácil, ya que es larga, compleja y supone un título del periodo de madurez de su autor, un Charles Gounod que exige a sus protagonistas una expresión y una exigencia canora de primer nivel.

"La soprano Laura Gibert ofreció una interpretación delicada, basada en un canto grácil, de transparente emisión y con un rango vocal notable, donde los agudos sonaron con la pureza del primer amor"

La soprano Laura Gibert ofreció una interpretación delicada, basada en un canto grácil, de transparente emisión y con un rango vocal notable, donde los agudos sonaron con la pureza del primer amor, como corresponde a una verdadera Juliette. En sus dúos con Encinas se plegó con elegancia al fraseo y la expresión, y empastó más que correctamente con el timbre tenoril de su partenaire. A falta de una mejora de su proyección, que en algunos momentos se quedó algo corta, tapada por la poderosa orquestación, Gibert apunta maneras en el repertorio de lírico-ligera a la espera de la maduración natural de un timbre de atractivo color.

Por su parte, el debut con su primer papel principal protagonista de una ópera, el Roméo de Òscar Encinas enamoró por la entrega y empatía que siempre mostró en escena. La facilidad y presencia de su tesitura aguda, que recuerda a la de su ilustre padre, con una proyección y emisión que resuena con una presencia notoria y plena de armónicos, solo se resiente en un resto de la tesitura que pide mayor homogeneidad. La colocación en sus registros central y graves, cambia según la posición y eso empaña la emisión y presencia de una voz prometedora en el siempre difícil rango de los tenores. A esto hay que sumar un notorio cuidado en la articulación y preocupación por la dicción del francés, idioma difícil de cantar siempre del que salió más que airoso.

Destacó por la facilidad de la emisión, la naturalidad del canto y la interpretación el Stéphano de la soprano Rosa Maria Abella, quien supo brillar en su aria con desparpajo y estilo. Voz presente, timbre generoso y expresión notable el Comte Capulet de un más experimentado Alejandro Chelet, barítono. Del resto de reparto destacaron las voces de un seguro Quim Cornet (Mercutio asentado con soltura en su aria), la presencia y auspiciante instrumento del Frére Laurent, del bajo Lluís Vergés, o el oscuro instrumento de la mezzo Tamara Abraão dos Santos como solícita Gertrude. El resto de comprimarios se movió con energía y convicción canora: el Tybalt de Adrià Mas, el Benvolio de Oriol Luque y el Grégorio de Jordi Ferrer. Participaron desde el reparto de profesionales el Comte Paris de Cristòfol Romaguera y el Duque de Verona de Jeroboám Tejera, para redondear un reparto que transmitió mucha complicidad y generosidad interpretativa.

El Cor de Amics de l’Òpera de Sabadell mostró eficiencia y la Orquestra Simfònica del Vallès un sonido pleno, elegante y colorido bajo el podio firme y estiloso del maestro Daniel Gil de Tejada.  * Jordi MADDALENO