Nuevas voces en el VII Concurso Alfredo Kraus 2019

04 / 10 / 2019 - Fernando SANS RIVIÈRE - Tiempo de lectura: 3 min

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Los nueve finalistas del VII Concurso Internacional de Canto Alfredo Kraus © ÓA

VII Concurso Internacional de Canto Alfredo Kraus

Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gan Cania

Gala final

Gabriel Álvarez, María Caballero, Patricia Calvache Rodríguez, Rosanna Cooper, Manuel Fuentes Figueira, César Méndez Silvagnoli, Héctor Rodríguez Vera, Vicent Romero y Rodrigo Sosa dal Pozzo. Director musical: Óliver Díaz. Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. 28 de septiembre de 2019.

La gala final del VII Concurso Internacional de Canto Alfredo Kraus (CICAK) 2019, certamen que se celebra cada dos años, tuvo lugar en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria, que fue inaugurado por el propio Kraus en 1997. La misma dio inicio con con la obertura de Jacques Offenbach de La Vie Parisienne conmemorando el 200º aniversario del nacimiento del compositor en una chispeante interpretación de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria con un muy solvente Óliver Díaz en el podio.

El tenor español Gabriel Álvarez fue el primero de los nueve finalistas –cuatro de ellos españoles– en salir al escenario. Interpretó el aria Dies Bildnis“ de Tamino de La Flauta mágica que cantó con buen gusto y línea canora, pero algo falto de proyección y con unos agudos un punto engolados. Posteriormente interpretó una matizada Bella enamorada de El último romántico de Soutullo y Vert, de cuidado fraseo  y musicalidad. Le siguió la soprano española Patricia Calvache, quien a mi entender hubiese merecido alguno de los premios oficiales. Cantó Regnava nel silenzio de Lucia de Lammermoor con una voz muy destacada, con temperamento y una cabaletta muy correcta en cuanto a agudos y sobreagudos. Su segunda pieza fue Pensando en el que la quiere de la zarzuela El carro del sol de Serrano. Demostrando que posee un instrumento interesante, con personalidad y destacados agudos y una buena messa di vocce, en una sentida interpretación bien apoyada por la cuidada Filarmónica Gran Canaria.

El tercer concursante en salir al escenario del Auditorio Kraus fue el posteriormente ganador del certamen, el bajo-barítono español Manuel Fuentes Figueira (Crevillente, Valencia). Cantó Vi ravviso de La Sonnambula sorprendiendo por un instrumento muy bello y de emisión muy homogénea y redonda, a pesar de sus escasos 23 años. Un cantante con buena dicción y expresivo a pesar de un agudo final algo inseguro. Siguió con la canción del Toreador de Carmen Bizet bien cantada, elegante y sin altibajos que le valieron acaparar también el premio al mejor cantante español y también el del público.

El primer participante extranjero fue el tenor cubano Héctor Rodríguez, quien cantó primero el aria del Macbeth de Verdi “O figli… Ah, la paterna mano” con una de las voces más brillantes y naturales de la final, con cuidada dicción, agudos penetrantes, aunque en algún caso algo abiertos y sin pulir, parece que a causa de una amigdalitis. Una interpretación que fue a más en la sentida romanza La roca fría del Calvario de La Dolorosa de Serrano, destacando nuevamente por la brillantez, amplitud y belleza del instrumento.

© CICAK

Los ganadores junto a Rosa Kraus, Mariella Devia y el presidente insular Antonio Morales

El contratenor venezolano de origen italiano Rodrigo Sosa dal Pozzo interpretó una destacada “Che farò senza Euridice del Orfeo ed Euridice de Gluck con una voz interesante, bien proyectada y ofreciendo una retahíla de ornamentos de muy variado gusto. En segundo lugar, Empio, dirò, tu sei” del Giulio Cesare de Händel más en estilo y destacando nuevamente por un timbre de sopranista de bella factura y destacada proyección canora, con buena afinación en los agudos y coloraturas que le supusieron un meritorio segundo premio.

La ganadora del tercero fue la soprano mexicana María Caballero que se destacó con un aria de carácter, “Mi tradi” del Don Giovanni de Mozart con una voz atractiva, buen estilo, pero fraseo, dicción y expresividad mejorables. Mejor en la romanza Tres horas antes del día” de La Marchenera de Moreno Torroba,  con timbre brillante y musical.

La mezzosoprano de Reino Unido Rosanna Cooper interpretó con intención y buen hacer “Près de remparts de Séville” de Carmen de Bizet y una muy importante Al pensar en el dueño” de Las hijas de Zebedeo de Chapí, con destacada dicción, buen estilo e interesante instrumento, aunque algo asopranado. El barítono César Méndez, estadounidense de origen puertorriqueño, cantó Avant de quitter ces lieux de Faust Gounod con seguridad, estilo y proyección canora, a pesar de un instrumento algo velado y Ya mis horas felices de La del Soto del Parral de Soutullo y Vert  con una lectura elegante y expresiva que también le podría haber valido algún premio oficial.

Finalmente, el tenor español Vicent Romero, quien interpretó Tombe degli avi miei de Lucia de Lammermoor con una voz que quedaba algo atrás y unos agudos un tanto estridentes, además de la conocida romanza “Por el humo se sabe dónde está el fuego” de Doña Francisquita con una interpretación más redonda y solvente.

La gala se ofreció toda seguida, con una pequeña pausa musical dedicada al preludio de El niño Judío de Pablo Luna en una versión muy conjuntada, sentida y expresiva, al igual que la mayoría de las piezas que acompañaron a los finalistas.-ÓA