Netrebko y Eyvazov en la 'Turandot' de Verona

Verona

02 / 08 / 2021 - Fernando SANS RIVIÈRE - Tiempo de lectura: 3 minutos

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Turandot Verona 2021 Yusif Eyvazov y Anna Netrebko Yusif Eyvazov (Calaf) y Anna Netrebko (Turandot) en la Arena de Verona © Fundazione Arena di Verona / ENNEVI
Turandot Verona 2021 Yusif Eyvazov y Ruth Iniesta Riccardo Fassi (Timur), Yusif Eyvazov (Calaf) y Ruth Iniesta (Liù) en la Arena de Verona © Fundazione Arena di Verona / ENNEVI
Turandot Verona 2021 Yusif Eyvazov y Anna Netrebko Yusif Eyvazov (Calaf) y Anna Netrebko (Turandot) en la Arena de Verona © Fundazione Arena di Verona / ENNEVI

98 Festival Arena de Verona

TURANDOT: Puccini

Nueva producción

Anna Netrebko, Yusif Eyvazov, Carlo Bosi, Riccardo Fassi, Ruth Iniesta, Alexey Lavrov, Marcello Nardis, Francesco Pittari, Viktor Shevchenko, Riccardo Rados. Dirección musical: Jader Bignamini. Dirección de escena: Michelle Oscese (D-WOK). Orchestra, Coro y Ballet del Festival Arena de Verona. 1 de agosto de 2021.

El 98º Festival de la Arena de Verona sigue sorprendiendo al público con nuevas producciones basadas en unas proyecciones sobre el fondo del escenario que aúnan espectaculares imágenes, con cierto movimiento, consiguiendo un gran efecto para enmarcar la acción y así la parte corpórea se reduce a lo mínimo, jugando siempre sobre una gran caja que es la base de cada montaje. Un efecto excelente en la producción del día anterior de Cavalleria rusticana y no tan logrado en Pagliacci. La Turandot pucciniana es una ópera bastante más compleja y si las proyecciones ofrecieron momentos memorables en cuanto al efecto del gran Palacio Imperial, los elementos corpóreos y la dirección de escena a cargo de Michelle Oscese no estuvieron al mismo nivel, ofreciéndose un espectáculo mucho menos vistoso y bastante más rutinario, por no decir de escaso interés. Así, el pueblo chino se arrastraba ante las murallas del palacio mientras era repetidamente apartado por los soldados hacia uno y otro lado, sin ton ni son, al igual que los ministros imperiales a quienes no se supo dar el protagonismo y la atención que merecen, pues deambulaban sin sentido por el amplio escenario de la Arena. El cortejo imperial y parte del pueblo, por su parte, ofrecieron algunas escenas de baile sin un motivo que los justificase.

Desde el punto de vista musical todo se movió por unos derroteros mucho más interesantes. Empezando por la cuidada dirección desde el podio de Jader Bignamini, quien además de dejar espacio a los intérpretes vocales supo entresacar toda la espectacularidad, exquisitez y modernidad de la genial partitura pucciniana. Todo ello ante una muy solvente Orchestra de la Arena. Solo en algún momento aislado hubo alguna imprecisión en las entradas del coro, que a causa de las restricciones sanitarias hubo de cantar desde los laterales de la escena mientras actuaban una multitud de extras; un Coro de gran nivel, especialmente el masculino, dirigido por Vito Lombardi.

 

La verdadera protagonista de la velada fue una inconmensurable Anna Netrebko como una imponente princesa Turandot, a pesar de un vestuario bastante discreto para toda la producción

Pero la verdadera protagonista de la velada fue una inconmensurable Anna Netrebko como una imponente princesa Turandot, a pesar de un vestuario bastante discreto para toda la producción. La cantante rusa es capaz de modular su potente voz a discreción, con un cuidado fraseo y una amplitud y potencia en el registro central y en los agudos que la hacen ideal para este personaje que requiere una soprano dramática como ella, pero que pueda matizar y cantar con gusto y expresividad. El público la aplaudió con entusiasmo y la vitoreó al terminar la función y después de su gran recreación de «In questa reggia«. A su lado estuvo su marido, el tenor Yusif Eyvazov como el príncipe ignoto, un Calaf de gran poderío y proyección que, a pesar de contar con un instrumento no del todo bello y homogéneo, gustó mucho y fue muy aplaudido ya desde su aparición en escena y muy especialmente con su emotiva y vibrante interpretación de «Nessun dorma». La soprano española Ruth Iniesta, de importante carrera en Italia, recibió otra de las ovaciones de la noche por su gran interpretación como la esclava Liù y muy especialmente de su bella y difícil aria del tercer acto «Tu, che di gel sei cinta».

Brillante también el Emperador Altoum a cargo de Carlo Bosi, así como el noble Timur del bajo Riccardo Fassi. * Fernando SANS RIVIÈRE, director de ÓPERA ACTUAL