Montserrat Caballé, siempre en el recuerdo

Barcelona

19 / 05 / 2022 - Antoni COLOMER - Tiempo de lectura: 3 min

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caballe-operaactual-auditori (1) Los participantes cantaron juntos al final del concierto benéfico de la Fundació Montserrat Caballé © Fundació Montserrat Caballé / Antoni BOFILL
caballe-operaactual-auditori (1) Saioa Hernández © Fundació M. Caballé / Antoni BOFILL
caballe-operaactual-auditori (1) Serena Sánez © Fundació M. Caballé / Antoni BOFILL
caballe-operaactual-auditori (1) Josep Carreras © Fundació M. Caballé / Antoni BOFILL

L'Auditori de Barcelona

Concierto benéfico Fundació Montserrat Caballé

Montserrat Martí, Josep Carreras, Serena Sáenz, Saioa Hernández, Ruth Lorenzo. Josep Buforn, piano. L’Auditori de Barcelona. 18 de mayo de 2022.

Tras la muerte, hace ya casi cuatro años, de la legendaria soprano se creó la Fundació Montserrat Caballé con el objetivo de promover la carrera de jóvenes voces, faceta a la que dedicó muchos de sus esfuerzos la inolvidable cantante catalana. Con la finalidad de recoger fondos para sus diversas actividades, L’Auditori de Barcelona acogió el Concierto benéfico de la Fundació Montserrat Caballé que contó con notable asistencia de público y momentos sumamente emotivos.

El acto, presentado por la sobrina de la soprano y presidenta de la Fundació, Montserrat Caballé Claus, contó con la presencia de diversas generaciones de cantantes que quisieron colaborar desinteresadamente y rendir así su tributo. Abrió el fuego la soprano Montserrat Martí, hija de la insigne cantante, interpretando la popular «O mio babbino caro», del Gianni Schicchi de Puccini, aria especialmente querida por Caballé. La interpretación de Martí fue un auténtico homenaje a su madre, pues lució en diversos momentos una serie de filados, recurso en el que Caballé fue absolutamente imbatible, ejecutados de forma notable. Exhibiendo una voz que ha ganado notoriamente volumen en los últimos años, Martí se mostró en buena forma, dando buena cuenta también del aria «Je veux vivre», del Romeo et Juliette de Gounod así como de «Like a dream», pieza compuesta por Vangelis, buen amigo de la familia Caballé.

El momento más emotivo de la velada fue la aparición en el escenario del gran Josep Carreras quien, tras varios años sin cantar en público en el país recibió una larga y calurosa ovación con todos los asistentes en pie. El recibimiento merecido para una leyenda de la ópera y pareja canora ideal de la gran soprano. Acompañado espléndidamente por Josep Buforn, como el resto de los participantes excepto Ruth Lorenzo, Carreras interpretó primero la napolitana Passione. Más allá de las lógicas limitaciones a causa de la edad, en la interpretación de Carreras se percibió el efusivo fraseo y destellos de ese timbre privilegiado que forjaron su extraordinaria carrera. Además, el tenor barcelonés ofreció una canción de Grieg en traducción catalana para cerrar el recital cantando a dúo con Montserrat Martí Non ti scordar di me, de De Curtis.

"El momento más emotivo de la velada fue la aparición en el escenario del gran Josep Carreras quien recibió una larga y calurosa ovación con todos los asistentes en pie"

Montserrat Caballé siempre fue una defensora de acercar repertorios de todos los tiempos y estilos y ese aspecto encontró su lugar en el concierto gracias a la presencia de la eurovisiva Ruth Lorenzo. La popular cantante, tras unas emocionadas palabras, interpretó micrófono en mano «Memories», del musical Cats y la canción «The way we were», de Marilyn y Alan Bergman.

Antes de su intervención se pudo contar con las primeras actuaciones de dos nombres destacados de la lírica actual, los de las sopranos Saioa Hernández y Serena Sáenz. La joven soprano catalana demostró, una vez más, que crece en cada una de sus apariciones. Ofreció primero una divertida versión de la famosa aria de Olympia, de Les contes d’Hoffmann en la que se puso de manifiesto su formación también como bailarina, cantando toda la pieza sobre zapatillas punta con absoluta precisión vocal. Acabó con una bella interpretación de Elegia eterna, de Enric Granados, pero donde dio auténticas muestras de todo su potencial fue en un impecable «Caro nome» en el que brilló la belleza tímbrica, los recursos técnicos y una exquisita línea de canto.

Saioa Hernández no necesita presentación pues es una de las más destacadas sopranos de la actualidad a nivel internacional, algo que ya predijo su protectora Montserrat Caballé en sus inicios. La cantante madrileña encontró un hueco en su apretadísima agenda para estar presente en este acto en el que cantó dos piezas tan exigentes como la escena inicial de la Lady Macbeth verdiana y «Sola, perduta, abbandonata» de Manon Lescaut. El timbre pulposo y brillante de la soprano se proyectó de manera espectacular por el auditorio en todo momento, mostrando una autoridad vocal arrolladora en cada uno de los registros. Finalmente, todos los participantes se reunieron en escena para ofrecer una festiva versión de la célebre Torna a Surriento, poniendo así broche de oro a este emotivo homenaje.* Antoni COLOMER, crítico de ÓPERA ACTUAL