Milán: 'Una Traviata' auténtica en La Scala

22 / 01 / 2019 - Andrea MERLI - Tiempo de lectura: 2 min

Print Friendly, PDF & Email

Teatro alla Scala

Verdi LA TRAVIATA

Marina Rebeka, Francesco Meli, Leo Nucci, Chiara Isotton, Francesca Manzo, Riccardo Della Sciucca, Costantino Finucci, Antonio Di Matteo, Alessandro Spina. Dirección: Myung-Whun Chung. Dirección de escena: Liliana Cavani. 22 de enero de 2019.

La recuperación de esta Traviata que podría calificarse como normal, firmada por Liliana Cavani para La Scala (1990), cuenta con las escenas monumentales –el primer acto y la casa Bervoix en la segunda escena del segundo acto– de Dante Ferretti, con sus escenografías siempre fascinantes y sugerentes, con los trajes espléndidos de Gabriella Pescucci, la adecuada iluminación por Frédéric Filibeck y la oportuna coreografía de Misha Van Hoeke. Mientras tanto, la nuevapuesta en escena de Tcherniakov, la de tagliatelle y calabacín, parece que ha sido por fin relegada al desván, y con ella el dinero invertido en una producción en todos los sentidos irrepetible.

Hubo pocas sorpresas en el reparto: el experimentadísimo Leo Nucci, Premio ÓPERA ACTUAL 2013, en cada nueva interpretación imparte una clase magistral de canto; él siempre ha podido dominar, tanto vocal como escénicamente, la parte de Germont père y así lo demostró una vez más. Repitió Francesco Meli como Alfredo, un cantante que parece insustituible en La Scala por la compenetración escénica y vocal del personaje, representó su papel con gallarda vehemencia y también con matices y colores en el fraseo. La Violetta de Marina Rebeka, en su debut scaligero, presentó un primer acto manejado con precaución –incluido el mi bemol– y se afirmó como una cautivadora artista en el resto de la ópera, con un conmovedor “Addio del passato”.

Muy bien los papeles secundarios confiados a las voces de la Academia de La Scala: el Criado de Flora Jorge Martínez, el igualmente válido Giuseppe de Sergei Ababkin y la participativa y sincera Annina de Francesca Manzo. Además hay que destacar especialmente el Gastone de Riccardo Della Sciucca, un joven ya a punto para volar a roles mucho más exigentes, además del excelente Alessandro Spina como Grenvil, la perfecta Flora de Chiara Isotton y el talentoso Marqués del bajo Antonio Di Matteo.

La Orquesta y el Coro de La Scala podrían interpretar La Traviata con los ojos cerrados y estuvieron excelentes. Felicitaciones para el veterano director del coro Bruno Casoni y, por último, al maestro Myung-Whun Chung, quien, aunque dilatando en exceso algunos tiempos, compuso una lectura conmovedora, por ejemplo, en el preludio del tercer acto. Éxito triunfal marcado por continuos aplausos a todo el reparto, incluyendo ese Feliz Cumpleaños a cargo del coro y entonado también por la orquesta al director en su sexagésimo sexto aniversario.