Marina Monzó eclipsa en la meca rossiniana

Pésaro

10 / 08 / 2021 - Mauro MARIANI - Tiempo de lectura: 2 min

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Signor Bruschino Rossini Opera Festival / operaactual.com Una escena de 'Il signor Bruschino' en el Rossini Opera Festival de Pésaro © Rossini Opera Festival / AMATI BACCIARDI
Signor Bruschino Rossini Opera Festival / operaactual.com Una escena de 'Il signor Bruschino' en el Rossini Opera Festival de Pésaro © Rossini Opera Festival / AMATI BACCIARDI
Signor Bruschino Rossini Opera Festival / operaactual.com Una escena de 'Il signor Bruschino' en el Rossini Opera Festival de Pésaro © Rossini Opera Festival / AMATI BACCIARDI

Rossini Opera Festival

Rossini: IL SIGNOR BRUSCHINO

Nueva producción

Marina Monzó, Chiara Tirotta, Pietro Spagnoli, Giorgio Caoduro, Jack Swanson, Manuel Amati, Enrico Iviglia, Gianluca Margheri. Dirección musical: Michele Spotti. Dirección de escena: Barbe & Doucet. Teatro Rossini, 7 de agosto de 2021.

Una barcaza amarrada a un muelle atestado de cajones, barriles y cuerdas: así es la escenografía concebida para el Rossini Opera Festival de Il Signor Bruschino por Barbe & Doucet, entidad formada por el director Renaud Doucet y el escenógrafo y diseñador de vestuario André Barbe. Se trató de una propuesta original y atractiva, pero la más convencional, que incluye los interiores de una casa burguesa, sigue siendo la más adecuada para esta farsa que convierte la sátira de un pequeño mundo de nobles decadentes, de viejos burgueses un poco ridículos y de clientes que se pelean por pagar la cuenta en contraste con dos jóvenes que intentan cumplir su sueño de amor a pesar de esos viejos apegados al dinero. En todo caso la propuesta funciona, porque la historia se explica con vivacidad, ligereza e ironía, centrándose no tanto en la burla de estos personajes como en la puesta en valor del antiguo pero siempre efectivo recurso teatral del intercambio de personalidades. La dirección de actores es cómica sin exagerar, el ritmo teatral es vivo y fluido… ¿Qué más podría pedirse?

"Marina Monzó posee la presencia escénica y la actuación desenfadada imprescindibles para los papeles cómicos, pero sobre todo es el dominio de su voz lo que llamó la atención, además de la extensión y el virtuosismo"

En el escenario se contó con un elenco de jóvenes valores, salvo por el veterano Pietro Spagnoli, un maestro del género cómico que ya no necesita teñirse el pelo de blanco para interpretar al Bruschino padre. Escucharlo es un placer continuo por su adecuación al estilo y el ingenio de su actuación: realmente sorprenden las inflexiones sutilmente diferentes que da al fraseo al quejarse con la repetitiva “Uh! Che caldo”. Mucho más joven es la soprano valenciana Marina Monzó, que se perfeccionó en el estilo de Rossini precisamente en la Accademia Rossiniana de Pésaro. La cantante española posee la presencia escénica y la actuación desenfadada imprescindibles para los papeles cómicos, pero sobre todo es el dominio de su voz lo que llamó la atención, además de la extensión y el virtuosismo que demostró en esta ópera difícil, casi seria, escrita por Rossini para el personaje de Sofía.

Gaudenzio también tiene algunas páginas con densa ornamentación, ante las cuales el barítono Giorgio Cauduro inicialmente tuvo que luchar un poco, pero luego acaba siendo un perfecto maestro de este papel. El joven amante Florville es naturalmente un tenor, el estadounidense Jack Swanson, un buen actor y que como cantante no es más que discreto, ofreciendo en general un trabajo un poco pálido. El hijo de Bruschino es un segundo tenor, aquí Manuel Amati, que tiene una voz pequeña pero agradable y que usa correctamente, pero no es tan convincentemente cómico como podría y debería ser. En los papeles menores estuvieron Enrico Iviglia, Gianluca Margheri y Chiara Tirotta.

Michele Spotti está considerado como una promesa de la dirección musical. La posición de la orquesta en el centro de la platea del Teatro Rossini, muy alejada del escenario, le ocasionó pequeños problemas en su relación con los cantantes, pero los ritmos fueron los correctos y los colores que sacó de la orquesta resultaron brillantes. Se entiende que es un músico con grandes posibilidades y que habrá que volver a escuchar en obras más exigentes. * Mauro MARIANI, corresponsal en Roma de ÓPERA ACTUAL