María José Moreno y Jonathan Tetelman, sentido equilibrio

Oviedo

04 / 06 / 2024 - Pablo GALLEGO - Tiempo de lectura: 3 min

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oviedo gala Jonathan Tetelman y María José Moreno en la gala lírica del Festival de Teatro Lírico Español de Oviedo © Oviedo Filarmonía

XXXI Festival de Teatro Lírico Español de Oviedo

Concierto María José MORENO y Jonathan TETELMAN

Gala lírica

Obras de Chapí, Giménez, Sorozábal, Gounod, Verdi, Lara, Puccini y otros. María José Moreno, soprano. Jonathan Tetelman, tenor. Orquesta Oviedo Filarmonía. Dirección: Lucas Macías. Teatro Campoamor. 1 de junio de 2024.

El XXXI Festival de Teatro Lírico Español de Oviedo encara su recta final, y mientras llegan las funciones de la ópera de Manuel Penella Don Gil de Alcalá, junio se iniciaba con la ya tradicional Gala Lírica que en esta ocasión reunía sobre el escenario del Teatro Campoamor a la soprano María José Moreno y al tenor Jonathan Tetelman junto a la orquesta titular del Festival, Oviedo Filarmonía, todos bajo la dirección de Lucas Macías.

Esta cita, ya un imperdible del certamen y por la que pasan las voces más destacadas del panorama lírico hispano, resultaba especialmente llamativa por dos factores. Uno, la presencia de una de las más brillantes sopranos españolas, de larga e impecable trayectoria. Otro, el debut en este repertorio del tenor chileno-estadounidense, que especialmente en los últimos dos años ha ido ganando presencia en las grandes casas de ópera y un creciente impacto mediático. La unión de ambos artistas, especialmente en los tres números que compartieron —el cierre de las dos partes de la gala y una de las tres propinas— se resolvió en un interesante equilibrio del que salió beneficiada la música.

Tras Chapí y su preludio de La Revoltosa, la gala comenzó a ganar temperatura en la voz de Moreno, con la romanza “En un país de fábula”, de La tabernera del puerto. La soprano lleva a sus espaldas no pocas funciones de este título capital del maestro Sorozábal, y Marola sonó real en su voz, con juegos dinámicos que enriquecieron la parte. “Me llaman la primorosa”, de El barbero de Sevilla de Giménez y Nieto, sirvió como botón de muestra del talento, la seriedad y el hondo compromiso de María José Moreno con el oficio. Siempre fiable, respetuosa con la música e impecable en la técnica y el estilo. La segunda parte del recital se dedicó a la ópera —al igual que todas las propinas—, y en ella la granadina redondeó las arias “Je veux vivre”, de Roméo et Juliette; y la versión para soprano de “Una voce poco fa” de Il barbiere de Siviglia, de personal ornamentación y exacta vis teatral. La orquesta brilló especialmente en el preludio del tercer acto de La traviata, construido con especial delicadeza por parte de Lucas Macías.

"La unión de ambos artistas, especialmente en los tres números que compartieron se resolvió en un interesante equilibrio del que salió beneficiada la música"

La irreprochable y orgánica ortodoxia de Moreno se diferenció de la más epatante aproximación de Tetelman, coincidente con el explosivo momento de su carrera, especialmente en el apartado operístico y con una espectacular —y puede que innecesaria— longitud extra en las notas finales. En Granada, de Agustín Lara; y “No puede ser”, también de la Tabernera de Sorozábal, el tenor dejó ver las cualidades que más tarde se intensificarían en el repertorio francés e italiano: transparencia vocal y facilidad para agudos restallantes, a pesar de cierto exceso de apertura tanto en “La fleur que tu m’avais jetée” de Carmen como en, ganando enteros respecto a la anterior, “Quando le sere al placido” de Luisa Miller  y “E lucevan le stelle” de Tosca. El estallido final llegaría en la propina con la plenitud del “Nessun dorma” de Turandot, que levantó al público de las butacas.

Aun así, los momentos de mayor lirismo de la gala, de un sentido equilibrio en el que el aire se hace un poco más denso, llegaron en los dúos de Luisa Fernanda, “Cállate, corazón”; y “O soave fanciulla”, de La Bohème. Su lugar es el teatro, y Oviedo puede dar fe de ello.  * Pablo GALLEGO, corresponsal en Oviedo de ÓPERA ACTUAL