CRÍTICAS
NACIONAL
Maltman y Drake en un 'Dichterliebe' ilustrado
Barcelona
Gran Teatre del Liceu
Recital de JULIUS DRAKE
Foyer del Liceu
Obras de Schubert y Schumann. Christopher Maltman, barítono. Julius Drake, piano. Gerhard Richter, artista visual. Carles Berga, escenógrafo y video montaje. Sergio García, iluminador. 14 de marzo de 2025.
Los amantes del Lied de Barcelona tuvieron en el foyer del Liceu un recital muy especial de la mano de dos grandes artistas ingleses, el barítono Christopher Maltman y el reputado pianista acompañante de grandes cantantes, Julius Drake. Maltman tuvo que sustituir al previsto bajo-barítono canadiense Gerald Finley, quien había cancelado dicha participación por una reciente intervención quirúrgica, intérprete al que se esperaba con expectación tras ser galardonado como el mejor cantante internacional de la temporada española 2023-2024 en los Premios Ópera XXI por su participación en el Liceu en Antony & Cleopatra de Adams y en el Real de Madrid en Los maestros cantores de Wagner.
A ambos intérpretes se les unían en este concierto del Liceu de les Arts unas proyecciones realizadas por el artista alemán Gerhard Richter (1932) en las que se interrelaciona pintura y fotografía, como en muchas de sus obras, apostando por un colorido audaz y una plasticidad de las formas y colores muy significativos e interesantes. En unas imágenes video de Richter en una gran pantalla de unos diez metros de ancho a modo de escenario; lástima que estas imágenes solo acompañaron el Dichterliebe de la segunda parte, dejando algo coja la primera en la que ambos músicos desgranaron un puñado de Llieder de Schubert. Sorprendió la intensidad interpretativa del barítono inglés, un Christopher Maltman de dicción exquisita, perfecta adecuación al estilo y un centro carnoso, destacados graves y buen registro agudo, capaz de desgranar cada canción con un sentido poético extraordinario. Julius Drake, por su parte, consiguió una conjunción ideal con el barítono, amplificando toda la riqueza y variedad expresiva de las piezas de Schubert y Schumann con una profundidad y musicalidad en cada detalle dignos de elogio.
El Dichterliebe (Amor del poeta) de Schumann alcanzó, si cabe, cotas de mayor exquisitez al sucederse todas las piezas con gran dinamismo y profundidad expresiva en una entrega muy bien planteada a nivel musical, manteniendo siempre el interés del público con las traducciones de los textos poéticos de Heine en las pantallas de los laterales. Todo ello realzado por unas imágenes del nonagenario artista contemporáneo Gerhard Richter de destacada belleza y modernidad en las texturas de su colorida paleta aplicada sobre fotografías familiares y paisajes perfectamente sincronizado, iluminado y proyectado por el equipo formado por Carles Berga, responsable del video montaje, y la iluminación a cargo de Sergio García. Este trasfondo artístico, por momentos en primer plano, resultó sin dudas mucho más interesante que la más lúgubre iluminación monocolor de la primera parte. La velada acabó siendo muy aplaudida por un público que abarrotaba el foyer del Liceu, con entradas agotadas y que fue recompensado con un par de propinas. * Fernando SANS RIVIÈRE, director de ÓPERA ACTUAL
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