Magnífica farsa en el Teatro Rossini

Pésaro

11 / 08 / 2020 - Mauro MARIANI - Tiempo de lectura: 3 min

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Imagen del 'tutti' de la ópera de juventud de Rossini © Rossini Opera Festival / Studio Amati Bacciardi
Una escena de la simpática nueva producción de Laurence Dale © Rossini Opera Festival / Studio Amati Bacciardi
Giuliana Gianfaldoni y Carlo Lepore, cómicos y con estilo © Rossini Opera Festival / Studio Amati Bacciardi

Teatro Rossini

Rossini: LA CAMBIALE DI MATRIMONIO

Nueva producción

Giuliana Gianfaldoni, Carlo Lepore, Davide Giusti, Yuri Samoilov, Martiniana Antoine, Pablo Gálvez. Dirección: Dmitry Korchak. Dirección de escena: Laurence Dale. 6 de agosto de 2020.

El Rossini Opera Festival dejaba para el 2021 tanto el Moïse et Pharaon como la Elisabetta Regina d’Inghilterra y la única producción nueva del 2020 pasaba a ser esta Cambiale di matrimonio. Esta farsa en un acto fue compuesta por Rossini a los 18 años y aun revelando en parte su genialidad no puede considerarse un capolavoro absoluto.

No era fácil, por otra parte, escribir una música memorable sobre la base de una historia ya tratada muchas veces como la del amor de dos jóvenes al que se opone un padre que quiere interponer el interés a la felicidad de su hija. La única novedad consistía en que el marido destinado a la muchacha  procedía del lejano Canadá y que el casamiento se ha concertado a modo de transacción  comercial mediante la firma de una “letra de cambio matrimonial”. Aun con eso Rossini consigue mantener siempre viva la atención del espectador con la vivacidad de sus ideas y la intensidad del ritmo teatral. Sirvió muy bien a este propósito la divertida dirección escénica de Laurence Dale, que sustituyó la vulgaridad de los viejos efectos cómicos por un humorismo del tipo british, mucho más sofisticado. El único elemento que detonaba un poco era el oso que el canadiense Slook trae consigo y que, aunque al principio aterroriza a todo el mundo, acaba mostrándose dócil y afectuoso en extremo e incluso llega a cocinar la tarta nupcial para los esposos, actitud que adopta también su dueño, que tras su rudeza inicial demuestra al final la bondad de su corazón y su generosidad al renunciar a la razón comercial para favorecer la posibilidad del connubio entre Fannì y Milfort.

"El papel de Fannì es más comprometido que el de sus compañeros de reparto e incluye un aria especialmente elaborada que no presentó problema alguno a Giuliana Gianfaldoni"

Los cantantes interpretaron de la mejor de las maneras esta farsa, menos fácil de lo que pudiera parecer y que requiere un especial virtuosismo. El experto Carlo Lepore fue un buffo perfectamente en carácter, siempre cómico pero con estilo. Gustó mucho también el Slook de Yuri Samoilov con su buena vez baritonal y buena gracia como actor. El papel de Fannì es más comprometido que el de sus compañeros de reparto e incluye un aria especialmente elaborada que no presentó problema alguno a Giuliana Gianfaldoni. Vivaz y simpático el Milfort de Davide Giusti y, aun siendo su cometido menos destacado, no desentonaron los jóvenes Pablo Gálvez y Martiniana Antoine.

Dirigió musicalmente la obra Dmitry Korchak, un famoso tenor que no desdeña empuñar de vez en cuando la batuta. En esta ocasión, sin embargo, no causó una buena impresión. El sonido de la orquesta siempre fue fuerte y pesado. Ello pudo deberse hasta cierto punto a la colocación de los instrumentistas en el centro de la platea a fin de mantener el necesario distanciamiento, pero no le hubiera debido ser difícil poder superar ese inconveniente. A ello habría que añadir además unos tempi lentos y excesivamente metronómicos, lo que favorecía la monotonía en el fraseo y la escasa atención a las voces, algo inconcebible en un director que también es cantante. Se le debe reconocer, en cambio, la seguridad con que llevó las riendas de la orquesta, una válida Orchestra Sinfonica G. Rossini de Pésaro, de la que supo obtener un sonido homogéneo y preciso.