Madrid: Realeza, historia, España y Verdi

24 / 09 / 2019 - Isabel IMAZ - Tiempo de lectura: 2 min

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Una escena de 'Don Carlo' con el austero montaje de David McVicar © Teatro Real / Javier DEL REAL
Michele Pertusi como Filippo II junto a Ainhoa Arteta, que interpretó a Elisabetta de Valois © Teatro Real / Javier DEL REAL
Mika Kares (Gran Inquisidor) y Michele Pertusi (Filippo II) © Teatro Real / Javier DEL REAL

Teatro Real

Verdi: DON CARLO

Michele Pertusi, Andrea Carè, Ainoha Arteta, Silvia Tro Santafé, Simone Piazzola, Rafal Siwek, Fernando Radó, Natalia Labourdette, Moisés Marín, Leonor Bonilla. Dirección: Nicola Luisotti. Dirección de escena: David McVicar. 19 de septiembre de 2019.

Realeza, historia, España y Verdi. Combinación precisa para la apertura de temporada 19/20 en el coliseo madrileño con un título regio y un segundo reparto de nivel. Cabe destacar en primer lugar las dos presencias femeninas españolas: la soprano Ainhoa Arteta reunió todas sus virtudes para interpretar a una notable Elisabetta; su expresividad canora e interpretativa, la elegancia escénica, así como el alto voltaje del registro agudo fueron factores que desenvolvieron un cálido aplauso del público.

"Silvia Tro Santafé como Eboli estuvo a la altura del reto, muy convincente en escena, exhibiendo una voz expresiva, enfática y de timbre carnoso"

Por su parte, la mezzo valenciana Silvia Tro Santafé como Eboli estuvo a la altura del reto, muy convincente en escena, exhibiendo una voz expresiva, enfática y de timbre carnoso. El rol protagónico lo encarnó el Andrea Carè de forma un tanto exigua y algo carente de elegancia por ciertas tiranteces en el registro más agudo; sin embargo, manifestó un centro interesante y una vehemente interpretación. A su lado, el barítono Simone Piazzola exhibió un timbre bellísimo dibujando a un Marqués de Posa vital y con empaque, aunque su voz se mostró en ciertos pasajes un tanto homogénea. Michele Pertusi, bajo de medios loables, supo mantener el pulso de Filipo II mientras que Rafal Siwek resolvió muy eficazmente sus apariciones en escena de forma convincente como el Gran Inquisidor. Natalia Labourdette se desenvolvió con gracia a nivel escénico, pero le faltó proyección. Muy bien Mosiés Marín como Conde de Lerma y Heraldo , así como Fernando Radó, haciendo las veces de Fraile, que cada vez va a más.

Correctas las intervenciones de los seis diputados flamencos (Mateusz Hoedt, Cristian Díaz, David Sánchez, Francisco Tójar, David Lagares y Luis López Navarro) y de Leonor Bonilla como Voz del cielo. Nicola Luisotti demostró una vez más su dominio del repertorio verdiano con una dirección adecuada. El coro Intermezzo estuvo correcto y bien empastado.