Macerata: Saioa Hernández en la piel de Lady Macbeth

05 / 08 / 2019 - Andrea MERLI - Tiempo de lectura: 4 minutos

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Saioa Hernández debutó Lady Macbeth en Macerata © Festival de Macerata / Foto Zanconi
Saioa Hernández debutó Lady Macbeth en Macerata © Festival de Macerata / Foto Zanconi

Festival de Ópera de Macerata

Verdi: MACBETH

Saioa Hernández, Roberto Frontali, Alex Esposito, Giovanni Sala, Giacomo Medici, Rodrigo Ortiz, Fiammetta Tofoni. Dirección: Francesco Ivan Ciampa. Dirección de escena: Emma Dante. 20 de julio de 2019.

Bajo el epígrafe de El rojo deseo emprendió la marcha la 55ª edición del Festival de Ópera de Macerata el pasado 19 de julio. Después de la Carmen inicial puesta en escena por Jacopo Spirei, subió al escenario el Macbeth verdiano, propuesto en la segunda y definitiva versión de 1865 sin los ballets pero con la incorporación del arioso “Mal per me che m’affidai” de la primera versión de 1847 que canta el protagonista en la escena de su muerte.

Ocupaba el podio el maestro Francesco Ivan Ciampa, uno de los más interesantes entre los que componen la nueva generación. Ha sido la suya una lectura atractiva, rica en color y en matices, que ha realzado la labor del coro –especialmente el de las Brujas, consideradas el tercer protagonista de la ópera– con una emocionante versión de “Patria oppressa”, y que ha mantenido un perfecto equilibrio con la escena. Le siguieron con entusiasmo tanto la Orquesta Filarmonica Marchigiana, perfectamente identificada con este verdi de tinta oscura y misteriosa, como el espléndido coro dirigido por Martino Faggiani, más afín a la dicción italiana que a la francesa de la precedente Carmen.

La impostación escénica era la ideada por Emma Dante para el Massimo de Palermo con decorados de Carmine Maringola, vestuario de Vanessa Sannino, coreografía de Manuela Lo Sicco y luces de Cristina Zucaro. El espectáculo parecía al principio adaptarse con dificultades al mayor espacio del Sferisterio, pero no por ello perdió toda su potencialidad. Se trata de uno de los mejores trabajos de la Dante, aun no faltando en él los aspectos discutibles y alguna que otra idea fija como sus referencias sicilianas en las chumberas que representarán el bosque de Birnam, con las cruces y con el funeral presidido por un sacerdote católico pero la regista sabe hacer teatro de verdad y atraer la atención del público sin que decaiga en momento alguno la tensión dramática. Dante dispone, además, de un equipo extraordinario de mimos y actores que se integran siempre en la acción de modo impecable. Un triunfo, en consecuencia, para esta exposición dramatúrgica ejemplar, siempre fiel reflejo del texto y de la música.

Éxito tumultuoso para todos los artistas implicados, desde el Médico de Giacomo Medici a la Dama de Fiammetta Tofoni y al Malcolm del tenor Rodrigo Ortiz, que exhibió una voz interesante en su breve papel. Lo mismo puede decirse su compañero de cuerda Giovanni Sala, que recibió un cordial aplauso a scena aperta después de su aria “Ah, la paterna mano”, cantada con ajustado acento. Alex Esposito, en su nueva especialización verdiana, fue un Banco de lujo en el dúo del primer acto y en “Come dal ciel precipita”. Saoia Hernández, en su debut en el papel de Lady Macbeth, impactó con la coloración férrea y cortante de su potente voz, ideal para este papel diabólico. Vocalidad completa la suya, capaz de emitir el Re sobreagudo de la escena del sonambulismo y que sabe plegarse a las medias voces, casi susurradas, con una notable facilidad para la agilidad de fuerza que seguramente se pondrán aún más de manifiesto en las representaciones sucesivas. Un debut ciertamente comprometido, del que ha salido con la frente muy alta, acogida con clamorosas ovaciones. Macbeth era el barítono Roberto Frontali, ejemplo de profesionalidad y perfecta administración vocal que, superados ya los sesenta años de edad, se muestra perfectamente capacitado para desempeñar uno de los papeles más exigentes del catálogo verdiano, presente casi siempre en escenas y que hay que rematar con una página sublime como “Pietà, rispetto, amore”. Una verdadera lección de canto la ofrecida por Frontali tanto por la morbidez de la emisión como por el cuidado fraseo y la nobleza del canto.