CRÍTICAS
INTERNACIONAL
Londres: Estreno con más humor que inteligencia
The Royal Opera, Linbury Theatre
Gerald Barry: THE INTELLIGENCE PARK
Estreno absoluto
Michel de Souza, Adrian Dwyer, Stephen Richardson, Rhian Lois, Stephanie Marshall, Patrick Terry. Dirección: Jessica Cottis. Dirección de escena: Nigel Lowery. 27 de septiembre de 2019.
La labor del elegante Teatro Linbury en el complejo entramado de la Royal Opera House Londinense es la de presentar algo nuevo y que despierte la curiosidad del público. No habrá quejas entonces con este estreno absoluto en Londres ya que lo que ha creado Gerald Barry no solamente despierta la curiosidad, sino que dejó boquiabierto a un público inocente que no sabía qué hacer ante esta nueva creación.
La palabra descifrar viene a la mente, ya que la obra, que dura más de dos horas, no solo es un espectáculo visual presentado al estilo del siglo XVIII, sino que su significado y trama son oscuros. El compositor afirma componer música diagonal; es indiscutible que expande las fronteras del género con una música semitonal llevando a las voces de la mano junto con una orquesta que toca las mismas notas. Esto refuerza la acción que adquiere un clima no muy lejano a lo siniestro, todo ello teniendo en cuenta que la acción tiene lugar en un ambiente que el espectador conoce bien, o sea, la ópera del siglo XVIII.
Barry lleva al espectador por una trama que parece clara: el compositor Paradies siente que la inspiración le ha abandonado. Con la ayuda de su compañero D’Esperaudieu y de los enredos amorosos con Rhian, más la presencia de un castrato llamado Serafino, Paradies recupera su inspiración y la obra termina en un disparate donde el padre de Rhian fallece dejando su fortuna a Paradies, quien la rehúsa. Esta obra de enredos tuvo sus méritos. La acción propuesta por el renombrado regiesseur Nigel Lowery estaba coreografiada al milímetro y los cantantes actores formaron parte de este preciso mecanismo para brindar una función que cabe alabar y admirar. No hubo ni uno que fallara ni vocalmente ni como actor, considerando que las tesituras requeridas eran muy extremas. Para ello se contó con una preparación exquisita por parte de Music Theatre Wales y la afamada London Sinfonietta, dirigidas con maestría, humor y atención al conjunto por Jessica Cottis. Solo cabe felicitar al elenco constituido por Michael de Souza, Adrian Dwyer, Stephen Richardson, Rhian Lois, Stephanie Marshall y Patrick Terry por un trabajo inmenso, provocador, y sí, también inteligente. El Linbury sigue su trayectoria admirable y de alta calidad para un público que siempre colma el recinto.





