CRÍTICAS
NACIONAL
'Lieder' con múltiples perspectivas femeninas
Barcelona
Obertura City+
Recital MIREIA TARRAGÓ
Obras de Pauline Viardot-García, Robert y Clara Schumann, Francis Poulenc, Alma Mahler, Matilde Salvador, Viktor Ullmann, Ilse Weber, Kurt Weill. Mireia Tarragó, soprano. Carmen Santamaría, piano. Museu de la Música, 18 de marzo de 2022.
Paralelamente al barcelonés Obertura Spring Festival, que reúne actividades desarrolladas en el Gran Teatre del Liceu, el Auditori y el Palau de la Música con la finalidad de consolidar una propuesta musical que atraiga turismo cultural internacional, se desarrolla también un interesante proyecto llamado Obertura City+ que programa en el área metropolitana de la capital catalana un considerable número de recitales gratuitos protagonizados por jóvenes intérpretes en espacios tan dispares como museos, bibliotecas e, incluso, en una antigua prisión.
Esta edición incluye diversas veladas liederísticas, de los cuales ÓPERA ACTUAL dará buena cuenta y que tienen como epicentro temático la aportación femenina al género desde diversas perspectivas, tanto interpretativas, como musicales o literarias. La primera de estas citas la protagonizó la ascendente soprano de Tarragona Mireia Tarragó acompañada al piano por Carmen Santamaría. Ambas ofrecieron, en el Museu de la Música, un programa tan ejemplar en su concepción como atractivo en su contenido. Ejemplar por la cuidada selección de un repertorio alejado de tópicos y lugares comunes y atractivo tanto por las obras en sí como por el notable nivel interpretativo mostrado por ambas intérpretes.
Una muestra de este riguroso trabajo en la elección del material fue la pieza que abrió el recital, una canción del catálogo ruso de Pauline Viardot. Tarragó y Santamaría podrían haber escogida una vía más fácil, como la francesa o la española, pero optaron por una hermosa canción con texto de Pushkin, con la cual la soprano llegó a cantar durante el recital, de manera más que convincente, en hasta seis idiomas distintos (ruso, alemán, francés, castellano, yidis y catalán).
En el bloque dedicado al matrimonio Schumann, ambas intérpretes exhibieron notable compenetración así como gran afinidad y conocimiento del Lied romántico alemán. En las tres canciones seleccionadas de las Sieben Lieder nach Elisabeth Kulmann y dos poemas de Heine y Goethe musicados por Clara, Tarragó mostró el bellísimo timbre de lírico-ligera que posee, cristalino, con natural proyección y suficiente en el centro, así como su elegante fraseo. También en el caso de Poulenc, las canciones escogidas partían de poemas escritos por una mujer, en este caso Louise de Vilmorin. Con «Reine de Mouettes», «C’est ainsi que tu es» y «Paganini», la soprano mostró su versatilidad y Carmen Santamaría se lució, encontrando la ligereza, color y perfume asociados al Poulenc más mundano.
Que Gustav Mahler privó injustamente al mundo de una compositora talentosa quedó claro tras escuchar dos estupendas canciones de Alma, «Die Stille Nacht» y «Laue Sommernacht», como también que Matilde Salvador fue una compositora poseedora de una voz propia y reconocible. Su ciclo Voces de otra orilla, a partir de poemas de escritoras latinoamericanas, culmina con la premonitoria y escalofriante «Yo en el fondo del mar», de Alfonsina Storni. Fue el inicio del bloque más emotivo del recital, que llegó a su clímax con «Berjoskele», el primero de los Drei jiddische Lieder de Viktor Ullmann. Compuesto en el campo de concentración de Auschwitz, donde moriría poco después, se trata de un canto desgarrador que Tarragó supo traducir con efectividad, introduciendo un arrojo dramático del que, pese a su elegancia, la soprano por momentos carece y en el cual debería profundizar para redondear sus notables cualidades. Muestra de este aspecto a mejorar fue un «Nanna’s Lied» final limitada en su teatralidad y carente de nicotina.
Plenas de introspectiva emotividad, en cambio, las dos canciones de la escritora Ilse Weber, otra de las víctimas de Auschwitz ejecutada tan solo dos semanas antes que Ullmann, muy especialmente la desgarradora nana «Un der Regen rinnt». Con una única propina de Júlia Casagemas se cerró un recital en el que se comprobó la progresiva madurez de Mireia Tarragó como intérprete así como la confirmación de que Carmen Santamaría es una de las destacadas acompañantes de Lied de nuestro país.*Antoni COLOMER, crítico de ÓPERA ACTUAL
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