Las Palmas de G.C.: Un Réquiem redondo

20 / 01 / 2019 - Agustín AROCHA - Tiempo de lectura: 2 min

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Auditorio Alfredo Kraus

Verdi MESSA DA REQUIEM

Mariangela Sicilia, Marianna Pizzolato, Celso Albelo, Bryn Terfel. Dirección: Karel Mark Chichon. 20 de enero de 2019.

La programación de este Réquiem de Verdi con un gran reparto dentro del Festival de Música de Canarias 2019 muestra algunas señales positivas para el futuro del que fuera uno de los eventos más importantes del panorama musical de invierno y que parece que puede volver, alentado además por la masiva respuesta del público que se congregó en el auditorio.

Es su Misa de Réquiem, una de las pocas obras religiosas del maestro de Busetto, queda reflejado su innegable conocimiento y práctica del drama operístico en una obra con una atmosfera cargada de grandilocuencia, que permiten licencias más teatrales que una pieza de espiritualidad genuina. Es algo que sin duda aprovechó Karel Mark Chichonpara realizar una lectura cargada de la grandiosidad, afectación y gravedad que permitiría el discurrir de una ópera. Su dirección de la Filarmónica de Gran Canaria presumió de un gran nivel, con un adecuado control de los momentos masivos que concordaron con la sutileza de los pasajes más elegíacos. Dos formaciones corales: El Coro estatal de Kaunas y el Coro del la Ópera Nacional de Lituania de la mano de Petras Bingelis redondearon una gran actuación donde mostraron compostura, conjunción y una gran habilidad canora.

Igualmente, el magnífico elenco de solistas siguió con la misma línea de excelencia. La soprano Mariangela Sicilia lució una línea de canto amplia e imponente tanto en los momentos más intimistas como en los de mayor brío. Por su parte,Marianna Pizzolato mostró un timbre de mezzo bello, acogedor, uniforme y bien coloreado. Celso Albelo debutaba en esta partitura; desde el principio su bella voz de tenor lírico exhibió dominio estilístico y una gran sensibilidad discursiva con un fraseo admirable. Bryn Terfel, referencia en la tesitura de bajo-barítono desde hace décadas, ofreció su gran potencia vocal y un timbre agreste pero bello a los que suma una autoridad que adorna con su sentido teatral de la escena y que sirvió para, aún más si cabe, la gran ovación final.