La Tosca 'scaligera' de Saioa

Milán

17 / 01 / 2020 - Andrea MERLI - Tiempo de lectura: 3 min

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Un momento del 'Te Deum' de esta espectacular 'Tosca' de Davide Livermore © Teatro alla Scala / Marco BRESCIA & Rudy AMISANO
Saioa Hernandez © Lourdes BALDUQUE

Teatro alla Scala

Puccini: TOSCA

Saioa Hernández, Francesco Meli, Luca Salsi. Dirección: Riccardo Chailly. Dirección de escena: Davide Livermore. 8 de enero de 2020.

El motivo de volver sobre una Tosca ya comentada con motivo de la inauguración de la temporada no es otro que el de registrar la actuación de Saioa Hernández, que ya había sustituido a Anna Netrebko, que estrenó la producción el 7 de diciembre, en unas funciones anteriores en principio no previstas por cancelación de la soprano rusa. Lo cierto es que la cantante madrileña tiene el papel de Tosca en voz por haberlo afrontado recientemente en Parma y posteriormente en la Arena de Verona, pero no era cuestión de perderse esta última oportunidad de ver a Hernández en La Scala en el emblemático personaje.

"La voz de Saioa Hernández tiene una proyección ideal, amplia y timbrada. Su facilidad para el agudo y un fraseo tan minucioso como apasionado se unen en ella a la tendencia a renunciar al 'parlato'"

Dígase ante todo que a pesar de las incongruencias a que la expone la regia que firma Davide Livermore y a un vestuario nada favorecedor la participación dramática de Hernández ha sido más convincente que la de su famosa predecesora. Un fraseo dramático probablemente de elaboración propia y en el que puede detectarse mayormente a esa diva que hace de diva revela en ella un carácter que no puede limitarse al de la mujer apasionada y celosa. Siempre contenida, con una gestualidad y una expresividad en nada convencionales pero de gran efecto en el público, recibió de este ya un primer y prolongado aplauso después de su “Vissi d’arte”, precedente del merecidísimo triunfo personal en los saludos finales. La voz de Saioa Hernández tiene una proyección ideal, amplia y timbrada. Su facilidad para el agudo, además –muy brillante el Do en la famosa frase de la “lama”, en el tercer actoy un fraseo tan minucioso como apasionado se unen en ella a la tendencia a renunciar a un parlato del que menudo se abusa (“Sogghigno di demone”, “Il prezzo!”, por dar dos ejemplos). Muy bueno el legato y convincente su acento en los pasajes amorosos con Cavaradossi. Su rendimiento fue magnífico, como lo fue sin duda el de los demás protagonistas respecto de lo acreditado en la función del 13 de diciembre gracias al saludable efecto de la ocasión repetida.

Luca Salsi, también ovacionado al final, fue un Scarpia más sutil ya que no más terrorífico en la intención y Francesco Meli confirmó su perfecta adecuación vocal y escénica a la figura del desventurado pintor Cavaradossi. En esta última función de la serie y siempre bajo la batuta de Riccardo Chailly, la Orquesta y el Coro de La Scala han vuelto a estar a su máximo nivel, lo que viene a confirmar que siempre se debería asistir a la última representación de cada título.