La simplicidad al servicio de una versión clásica

Washington

21 / 03 / 2022 - Esperanza BERROCAL - Tiempo de lectura: 3 min

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wno-operaactual-cosìfantutte Andrey Zhilikhovsky (Guglielmo), Ana Maria Martinez (Despina) y Kang Wang (Ferrando) © WNO / Scott SUCHMAN
wno-operaactual-cosìfantutte Ferruccio Furlanetto (Don Alfonso) © WNO / Scott SUCHMAN
wno-operaactual-cosìfantutte Ana Maria Martinez (Despina) y Laura Wilde (Fiordiligi) © WNO / Scott SUCHMAN

Washington Opera House

Mozart: COSÌ FAN TUTTE

Nueva producción

Laura Wilde, Rihad Chaieb, Kan Wang, Andrey Zhilikhovsky, Ana María Martínez, Ferruccio Furlanetto. Dirección musical: Erina Yashima. Dirección de escena: Alison Mortiz. The Kennedy Center, 12 de marzo de 2022.

Con esta nueva producción de Così fan tutte la Washington National Opera regresó por fin, y después de dos años, a presentar una ópera escenificada. La espera ha sido larga y el regreso gratificante con una propuesta simple, directa y sin dobles interpretaciones. Mozart en su versión más clásica, con colorido vestuario a lo Watteau (Lynly Saunders) e idílicas proyecciones de Katy Tucker de jardines e interiores neoclásicos –al que no faltaron algunos guiños de humor– reflejadas en estructuras adaptables (Erhard Rom) para facilitar la puesta en escena de Alison Mortiz sin distracciones y muy convincente.

"La soprano puertorriqueña Ana María Martínez regresaba a la WNO después de diez años para debutar como Despina, papel en el que manifestó su control del belcanto"

En lo musical la notable calidad de las voces permitió sacar lo mejor de una ópera que se caracteriza por los conjuntos. La bellísima voz de la mezzo Rihab Chaieb dio vida con gran seguridad vocal y dramática a una Dorabella más aventurada y coqueta que su recatada y concienzuda hermana, Fiordiligi, interpretada con indiscutible capacidad por la soprano Laura Wilde. En las voces masculinas, el barítono Andrey Zhilikhovsky (Guglielmo) aportó gran comicidad y un timbre de voz cautivador, bien rematado en los dúos por la voluminosa y cálida voz del tenor Kan Wang (Ferrando) quien debutaba en este escenario. La soprano puertorriqueña Ana María Martínez regresaba a la WNO después de diez años para debutar como Despina, papel en el que manifestó su controlada línea de canto y su faceta más risible junto al veterano bajo barítono Ferruccio Furlanetto (sustituyendo al originalmente anunciado Eric Owens) como Don Alfonso. El punto fuerte del experimentado bajo italiano residió en los pasajes en recitativo y en el control de su papel cómico con grandes dosis de chispa y cinismo. La complicidad y la homogeneidad entre las partes fue evidente en los números de conjunto, muy especialmente en los quintetos y sextetos.

La orquesta, ubicada en el fondo del escenario, ofreció una versión muy limpia, ágil y minuciosa ante la atenta batuta de Erina Yashina. En contraste con el escenario habitual de la WNO Opera, el reducido espacio del Eisenhower Theater favoreció un acercamiento al Mozart más íntimo que hace que el oyente sea uno más en el escenario, en una noche de puro entretenimiento y evasión en la cual no faltó la reflexión sobre la realidad que se vive en estos días con una conmovedora versión del Himno Nacional de Ucrania por parte de la orquesta y los jóvenes cantantes miembros del programa Cafritz.  * Esperanza BERROCAL, corresponsal en Washington de ÓPERA ACTUAL