La 'Rusalka' del Real se exhibe en la Semperoper

Dresde

09 / 05 / 2022 - Andrea MERLI - Tiempo de lectura: 3 min

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rusalka-dresde-operaactual Una imagen de la producción de 'Rusalka' de Christof Loy © Semperoper Dresden

Semperoper Dresden

Dvorák: RUSALKA

Olesya Golovneva, Pavel Cernoch, Elena Guseva, Christa Mayer, Alexandros Stavrakis, Sebastian Wartig. Dirección musical: Joana Mallwitz. Dirección de escena: Christoph Loy. 7 de mayo de 2022.

La nueva producción de Rusalka estrenada en el Teatro Real de Madrid llegó a Dresde y lo hará posteriormente en el Teatro Comunal de Bolonia para seguir después al Liceu de Barcelona y al Palau de Les Arts de Valencia. Obviamente, y siguiendo la tendencia actual, la fábula lírica en dos actos con libreto de Jaroslav Kvapil ha sido objeto de una revisión dramatúrgica, esta vez a manos de Juliane Schunke, que contaba con la dirección escénica de Christoph Loy, con escenografía de Johannes Stepanek y Johannes Leiacker, vestuario de Ursula Renzenbrink, el diseño de luces de Bernd Purkrabek y la coreografía de Klevis Elmazaj, para proponer una especie de vestíbulo de teatro con el consiguiente despacho de billetes –que después se verá que es donde vive la hechicera Jezibaba– y un lecho en el que yace Rusalka, una bailarina con muletas que gracias a la maga recuperará el uso de las piernas y el pie fracturados.

Todo un comienzo, que no hará sino aumentar la confusión en adelante y quien no conozca la ópera seguirá sin hacerlo con este montaje. El baile del segundo acto se transforma en una orgía de intenciones provocativas pero que en realidad acusa la falta de una regia coherente, aunque haya que reconocer la labor de los protagonistas, en particular en el caso de la intérprete de Rusalka, aquí una nueva Giselle que baila en puntas además de tener que cantar el difícil personaje.

"Estupenda la Rusalka de Olesya Golovneva, que mostró solidez vocal y sensibilidad interpretativa"

Mucho mejor se apreció la vertiente musical, gracias especialmente a la aportación de la Staatskapelle, que obedecía a la batuta de la muy buena directora Joana Mallwitz, justamente ovacionada al término del espectáculo. Bien elegido del reparto vocal, que tenía a su frente a la estupenda Rusalka de Olesya Golovneva, que mostró solidez vocal y sensibilidad interpretativa pese a un timbre no particularmente agradecido. Bien asimismo el Príncipe del tenor Pavel Cernoch, en el que alguna imperfección en el agudo no empañó una ejecución teatral de efecto seguro. La impetuosa Condesa de Elena Guseva exhibió una hermosa voz de mezzosoprano, siendo más destacada la aportación de Christa Mayer como Jezibaba, con una voz rica en armónicos.

Especial relieve adquirió la figura del Espíritu de las aguas en la voz del joven bajo Alexandros Stavrakis. Las tres ninfas, transformadas en bailarinas de conjunto, fueron bien interpretadas por Ofelya Pogosyan, Stephanka Pucalkova y Constance Heller. El personaje del cazador fue confiado al sonoro barítono Sebastian Wartig y el del marmitón a la mezzosoprano Nicole Chirka, ambos caracterizados como una especie de Oliver y Hardy…  * Andrea MERLI, crítico internacional de ÓPERA ACTUAL