La otra 'Cenicienta' de Viardot

Madrid

23 / 11 / 2021 - José María MARCO - Tiempo de lectura: 3 min

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cenerentola-viardot-real-operaactual (2) Una escena de la ópera de Pauline Viardot © Teatro Real / Javier DEL REAL
cenerentola-viardot-real-operaactual (1) Una escena de la ópera de Pauline Viardot © Teatro Real / Javier DEL REAL

Teatro Real

Viardot: LA CENERENTOLA

Nueva producción

Juliane Stolzenbach Ramos, Francisco Gracia, Ramiro Maturana, Juan Ramos, Vanessa Cera, Paola Leguizamón, Miriam Silva. Piano y dirección musical: Francisco Soriano. Dirección de escena: Guillermo Amaya. 20 de noviembre de 2021.

El Teatro Real ha tenido la excelente idea de montar una de las óperas de cámara, o de miniatura, que Pauline Viardot compuso, ya retirada de los escenarios, para su interpretación por sus alumnos, en familia o entre amigos en el salón de alguna de sus residencias. La obra de la hija del sevillano Manuel García, que ya había sido recuperada en algunas funciones de cámara organizadas por la Fundación Juan March, en particular esta misma Cendrillon (entonces en una versión hispano-francesa), ha vuelto a la actualidad por los azares de la conmemoraciones. También, por el estudio del historiador Orlando Figges sobre la vida del artista, la de su marido Louis Viardot y la del escritor y dramaturgo Ivan Turguénev (que dejó Rusia para instalarse en París al haberse enamorado de Pauline), así como el papel que jugó la polifacética artista en la cultura europea de su época, una acción que abarca los dos últimos tercios del siglo XIX y los primeros años del XX.

"El papel de Cenicienta no se libra de algunas dificultades bien resueltas por Juliane Stolzenbach Ramos, de voz limpia, cristalina, y excelente línea de canto"

En el mismo escenario del Real se ha escuchado recientemente La Cenerentola rossiniana, uno de los papeles estelares de Viardot, y dado el interés actual por las mujeres compositoras, todo se conjuraba para volver a escuchar esta obra, también conocida gracias a una excelente grabación del sello londinense Opera Rara. Es una partitura encantadora y sonriente, llena de toques de humor, bien construida y sin la menor pretensión: Viardot, que intentó alguna vez componer ópera, abandonó la tarea habiendo comprendido que aquello no era lo suyo. Bien pensada para ser presentada ante un público infantil, el cual siguió sin el menor fallo de atención toda la función de este nuevo montaje, también resulta atractiva para el público adulto. La autora, evidentemente, conocía los resortes del teatro y no baja la guardia en cuanto a la exigencia vocal. De un melodismo fluido, entre la evocación belcantista y la música francesa de principios del siglo XX, con algún recuerdo a Massenet, la línea de canto no siempre es fácil, un poco –aunque sin llegar a tanto– como las óperas de cámara de su padre.

La partitura resulta particularmente exigente con la intérprete del personaje del Hada madrina, que tiene a su cargo coloraturas y filados de gran efecto, aquí muy bien cantada por una Miriam Silva en forma. Tampoco el papel de Cenicienta se libra de algunas dificultades bien resueltas por Juliane Stolzenbach Ramos, de voz limpia, cristalina, y excelente línea de canto. Estupendos, como cantantes y como actores, Francisco García, Ramiro Maturana, Juan Ramos, Vanessa Cera y Paola Leguizamón –junto con los anteriores, miembros del programa Crescendo patrocinado por la Fundación de Amigos del Teatro Real– en sus respectivos papeles. La puesta en escena, firmada por Guillermo Amaya, responsable también de la excelente adaptación al castellano, moderniza la obra –en particular en el vestuario– sin estridencias. Resulta efectiva, práctica y divertida, logrando –lo que es todo un éxito de por sí– llenar el gigantesco escenario en el que se desarrolla.

Estupendo Francisco Soriano al piano, con una dirección musical matizada, sin fallos y al servicio de los cantantes. Gran éxito y grandes ovaciones, como en un estreno de los de verdad* José María MARCO, corresponsal en Madrid de ÓPERA ACTUAL