CRÍTICAS
NACIONAL
La mezzosoprano Rihab Chaieb con un programa orientalista
Barcelona
Sant Pau Recinte Modernista
Recital de RIHAB CHAIEB y BRIAN ZEGER
Life New Artist, DALILA LUGO
Rihab Chaieb, mezzosoprano. Brian Zeger, piano. Life New Artist: Dalila Lugo, soprano. Sala Domènech i Montaner. 6 de febrero de 2026.
La experimentada mezzosoprano tunezino-canadiense Rihab Chaieb se presentaba en Barcelona por primera vez en un muy completo programa de canción francesa y española. El Life Vicotria presentaba la velada como un Combate entre Oriente y Occidente desde el punto de vista del orientalismo de diversas canciones de compositores franceses del siglo XIX frente a otras realmente orientales de origen árabe o sefardí.
Obras de Saint-Säens, Bizet y Ravel en una primera parte en la que se pudo descubrir a una artista temperamental, con un instrumento muy bien pertrechado de gran proyección y vitalidad, capaz de matizar con eficacia y especialmente emotivo. Destacó la poco conocida “L’adieux de l’hôtesse árabe” de Bizet, las canciones populares de Ravel, con especial interés en la muy bella Chanson espagnole, la más grave y vital italiana y especialmente la preciosista y exótica Chanson hébraïque. Cerrando con tres melodías persas con la delicada e íntima El esplendor y la extensa y con un más elaborado acompañamiento pianístico “Espada en mano” donde se lució especialmente el pianista acompañante Brien Zeger, quien estuvo siempre acompasado con la artista, enriqueciendo con eficacia una exquisita velada musical.
Tras el descanso llegaron seis canciones árabes de Aubert bien presentadas por Chaieb, para pasar a la más emocionante y completa L’invitation au voyage” de Duparc, donde la pareja de músicos volvieron a brillar, pasando luego a sorprender al público con tres piezas del ciclo de canciones Ayre del compositor contemporáneos Osvaldo Golijov, caracterizado por fusionar tradiciones cristianas, judías y árabes. Tres piezas sefardíes, una de ellas solo declamada, de gran interés y ofrecidas con exquisita ductilidad por parte de la mezzosoprano, en especial “Y una madré comió asado”.
Para finalizar la destacada artista de origen tunecino que dejó al público una gran impresión por su excelente instrumento y capacidad expresiva ofreció dos piezas árabes, la primera “Lamma bada yatahanna” una muy conocida pieza tradicional sobre un poema antiguo proveniente de al-Andalus y por tanto relacionada con España, que interpretada con gran belleza musical y finalmente “Kelmti Horra” (“Mi palabra es libre”) una canción protesta de la compositora contemporánea Emel Mathlouthi, que como explicó -muy emocionada- se convirtió en un himno de la revolución tunecina y que cantó con gran sentimiento y expresividad. Un recital que se cerró con una muy inspirada aria de ópera; «Mon cœur s’ouvre à ta voix« del Sansón y Dalila de Saint-Saëns.
Life New Artist
Como viene siendo habitual en el Life Victoria como prólogo al recital oficial se presenta a algún joven cantante, normalmente procedente del máster de Lied “Victoria de los Ángeles” de la ESMUC, pero en este caso la soprano estadounidense Dalila Lugo había sido escogida del programa Victoria de los Ángeles Legacy que se viene realizando en la Juilliard School de Nueva York, con Nancy Fabiola Herrera (Ver entrevista) como maestra y donde el pianista del recital Brien Zeger es el director del departamento de canto.
La soprano de Miami, de ascendencia cubana, Dalila Lugo sorprendió con una voz fresca y juvenil, de gran calidad y belleza, muy bien controlada y homogenea, capaz de ofrecer unos pianos dulcísimos, un centro bien proyectado y un registro agudo muy solvente. Una joven que debe alcanzar una mayor madurez interpretativa para entresacar toda la riqueza expresiva del Lied pero que está muy bien encaminada, ofreciendo unos madrigales amatorios de Joaquín Rodrigo de gran calidad, una mejor aun “Elegia eterna” de Granados con una dicción catalana muy remarcable y finalizando con una muy notable interpretación de la romanza “Maria la O” de Lecuona, todo ello junto al gran pianista Brian Zeger quien acompañó a la joven veinteañera con gran cuidado y exquisitez. * Fernando SANS RIVIÈRE, director de ÓPERA ACTUAL
CRÍTICAS RELACIONADAS





