La intriga de ‘Don Pasquale’

Zúrich

16 / 01 / 2020 - Albert GARRIGA - Tiempo de lectura: 3 min

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Miembros del coro de la Ópera de Zúrich en un momento de la cuidada producción de Chrisof Loy © Opernhäus Zürich / Monika RITTERSHAUS
La excelente debutante Julie Fuchs como Norina y Johannes Martin Kränzle como el protagonista © Opernhäus Zürich / Monika RITTERSHAUS
Fuchs, al lado del joven tenor chino Mingjie Lei (Ernesto), también a un gran nivel © Opernhäus Zürich / Monika RITTERSHAUS

Ópera de Zúrich

Donizetti: DON PASQUALE

Nueva producción

Johannes Martin Kränzle, Komnstantin Shushkov, Mingjie Lei, Julie Fuchs, Dean Murphy, R. A. Güther, David Földszin, Ursula Deuker. Dirección: Carrie-Ann Matheson. Dirección de escena: Christof Loy. 9 de enero de 2020.

Para la nueva producción de Don Pasquale firmada por Christof Loy para la Ópera de Zúrich, el regista alemán quiso inspirarse en la novela corta del escritor belga George Simenon La prometida del Sr. Hire, o más bien en la adaptación cinematográfica de Patrice Leconte (en España, La noche es mi enigma, 1989). Loy consigue hacer cuajar el marco inicial del thriller de Simenon con una comedia elegante y sutil, con sorprendentes giros y un trabajo de actores de alto calibre. Y es que a este torbellino cómico cargado de melancolía y romanticismo Loy le aportó una gran dosis de teatralidad en el cual perspicaces giros conducen a la joven nada ingenua y ambiciosa a su punto inicial, el matrimonio cono el sobrino de su vecino acosador. Una Norina femme fatale, más cerca de la Lulú de Wedekind que de la Rosina de Beaumarchais. Lectura fresca e ingeniosa que hizo las delicias del público zuriqués.

Si teatralmente la cosa funcionó muy bien, musicalmente hubo esencia belcantista de gran calidad. Empezando por un foso que dejaría bien marcado Enrique Mazzola y que en la última función dejó Carrie-Ann Matheson a nivel muy elevado también, con contrastadas dinámicas y elegantes juegos de fraseo, ofreciendo en todo momento un sonido cristalino y cuidado. Y es que en la Ópera de Zúrich se nota cuando es una nueva producción y ello se traduce, casi siempre, en un foso cuidado y de calidad.

"Sobresalió la soprano francesa Julie Fuchs en su debut como Norina, quien volvió a encandilar por su canto elegante y por sus excelentes control técnico, proyección y fraseo que le permitieron lucirse en “Quel guardo il cavaliere”, gracias también a una exquisita musicalidad y garra teatral"

Vocalmente, sobresalió la soprano francesa Julie Fuchs –en su debut como Norina–, que tanto gustó la temporada pasada con su Fiorilla de “Il Turco in Italia”, quien volvió a encandilar por ese canto dulce y elegante, excelentes control técnico, proyección y fraseo que le permitieron lucirse especialmente en “Quel guardo il cavaliere”, gracias también a una exquisita musicalidad y garra teatral. A su lado, el joven tenor chino Mingjie Lei, que sustituía al inicialmente anunciado Edgardo Rocha, dibujó un bobalicón Ernesto, muy en sintonía con el concepto dramático de Loy, a quien Norina se arrima más por interés que por amor. La vocalidad de Lei acompañó al concepto escénico, con un timbre aligerado e impersonal, y una musicalidad algo superficial, aunque con un fraseo siempre distinguido; su “Povero Ernesto” fue técnicamente impecable, pero le faltó cierta dosis de sensibilidad.

El papel de Don Pasquale recayó en el barítono alemán Johannes Martin Kränzle, que no es el intérprete idóneo para el rol por su falta de contundencia en el registro grave, una dicción poco inteligible y un fraseo no siempre elegante, pero que jugó a las mil maravillas el concepto escénico de Loy. Konstantin Shushakov (Malatesta), sin ser referencial, resultó toda una sorpresa, por la contundencia de su timbre y su entrega dramática.