La gran ‘Norma’ turinesa de Fiume y Stroppa

Turín

17 / 03 / 2022 - Andrea MERLI - Tiempo de lectura: 3 min

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norma-regio-operaactual (3) Una escena de la 'regia' de Lorenzo Amato © Teatro Regio / Andrea MACCHIA
norma-regio-operaactual (3) Una escena de la 'regia' de Lorenzo Amato © Teatro Regio / Andrea MACCHIA
norma-regio-operaactual (3) Gilda Fiume (Norma) y Annalisa Stroppa (Adalgisa) © Teatro Regio / Andrea MACCHIA

Teatro Regio

Bellini: NORMA

Gilda Fiume, Annalisa Stroppa, Dmitry Korchak, Fabrizio Beggi, Joan Folqué, Minji Kim. Dirección musical: Francesco Lanzillotta. Dirección de escena: Lorenzo Amato. 10 de marzo de 2022.

Teatro atiborrado para esta Norma turinesa en una representación con fines benéficos ante un público en su mayoría joven que acogió con entusiasmo esta producción del Teatro San Carlo de Nápoles firmada por Ezio Frigerio y Franca Squarciapino en la escenografía y el vestuario, con las luces de Vincenzo Ramponi y las sugestivas proyecciones en vídeo de Sergio Metalli, unas imágenes de bosques y fallas rocosas de gran efecto, con una dirección escénica tradicional de Lorenzo Amato que transcurrió sin tropiezos y sobre todo diseñando una narración clara y comprensible para un público que pueda no conocerla obra.

El entusiasmo fue provocado, no obstante, por la vertiente musical: raramente habrá podido verse una versión más equilibrada en su faceta vocal, prácticamente íntegra con la excepción de un aceptable corte en el primer final pero que incluía el adagio que sigue al coro “Guerra, guerra” ya anticipado en la obertura y que raramente se oye en un teatro. Ejecución absolutamente belcantista y estilísticamente centrada, cuyo mérito debe ser atribuido a Francesco Lanzillotta, que además de dirigir muy bien a la espléndida orquesta y al compacto Coro del Teatro Regio que prepara Andrea Secchi, supo mantener un ritmo narrativo ideal, con el tono exaltado que exige la música para las intervenciones de los druidas y el aliento lírico necesario para las expansiones emotivas como los dúos de Norma y Adalgisa o todo el final de la ópera.

"Gilda Fiume ofrece una técnica impoluta tanto en el trato de la palabra cantada como en el fraseo y el acento, siempre motivados, desarrollando además un canto de coloratura fácil y elegante"

Ciertamente le ha facilitado las cosas el reparto reunido para la ocasión, empezando con el magnífico Oroveso del bajo Fabrizio Beggi, dotado de una voz rica en armónicos, de amplia extensión y musicalidad perfecta, bien modulada en las dinámicas y exacta en la expresión. Dmitry Korchak resultó ideal para el papel de Pollione por una emisión que le permite pasar de la zona central al sobreagudo con extrema facilidad permitiéndole exhibir oportunas variaciones en arias y cabalette con una gama de colores que puede hacer honor al tipo de baritenor para el que fue concebida la parte. Bien encuadrados en los papeles menores se mostraron el tenor Joan Folqué (Flavio) y la soprano Minji Kim (Clotilde).

Le sobraron cualidades a la fresca y virginal Adalgisa de Annalisa Stroppa, mezzosoprano de Brescia ya plenamente lanzada a nivel internacional que une al color ambarino de su timbre la rotundidad de una voz mórbida y pastosa a la que puede unir un Do de gran proyección y una gran variedad expresiva, especialmente en su salida y en el dúo con Pollione. La protagonista, Gilda Fiume, fue para muchos una revelación. Ha estudiado con Devia y se nota. Ofrece una técnica impoluta tanto en el trato de la palabra cantada como en el fraseo y el acento, siempre motivados, desarrollando además un canto de coloratura fácil y elegante. A ello cabe unir una participación escénica que dota a sus movimientos de la necesaria aura de un romántico clasicismo. Ya tenemos Norma. Y es de celebrar que la gran escuela del pasado no se interrumpa y pase el testimonio a estos jóvenes elementos.  * Andrea MERLI, corresponsal en Italia de ÓPERA ACTUAL