La Fura dels Baus y la nueva normalidad

Barcelona

04 / 07 / 2020 - Pablo MELÉNDEZ-HADDAD - Tiempo de lectura: 3 min

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La Coral Càrmina durante una escena de 'NN' © La Fura dels Baus / Xavi TORRENT
Soprano, barítono y guitarra eléctrica en el dúo 'Là ci darem la mano' de 'Don Giovanni' © La Fura dels Baus / Xavi TORRENT
Una escena de 'NN' © La Fura dels Baus / Xavi TORRENT
Una escena de 'NN' © La Fura dels Baus / Xavi TORRENT

CRUÏLLA XXS

NN (Nova Normalitat)

Estreno absoluto

Un espectáculo de La Fura dels Baus. Música: Pep Mendoza, Mozart, Wagner, Prokófiev y otras. Texto: Pau Miró. Alba Fernández Cano, soprano. Xavier Casademont, barítono. Coral Càrmina. Dirección: Carlus Padrissa. Recinte Modernista de Sant Pau, 3 de julio de 2020.

El Festival Cruïlla XXS cuenta este año con dos espectáculos de La Fura dels Baus, el primero de ellos, NN (Nova Normalitat), de marcado acento lírico, se estrenó el viernes 3 en el Recinte Modernista de Sant Pau ante un público formado por 400 personas que guardaban la respectiva distancia social y con todas las medidas de seguridad a las que obliga Sanidad. Creado y dirigido por Carlus Padrissa, el espectáculo muestra al coronavirus como “enemigo común de la Humanidad” según lo define el artista. Complejo visualmente, al final mete en un mismo saco tanto a la pandemia de la covid como a las gestas de los exploradores –a la colonización, vamos–, sumando, además, los deseos de que se cumplan los 17 ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) adoptados por los líderes mundiales en 2015.

"La propuesta multidisciplinar aúna música, actuación y un texto de Pau Miró"

La propuesta multidisciplinar, que aúna música, actuación y un texto de Pau Miró, cuenta en el reparto con la soprano Alba Fernández Cano que canta mecida en diversas grúas, a veces apoyada por el barítono Xavier Casademont y junto a la Coral Càrmina –17 de cuyos miembros contrajeron el virus–, todos con voces amplificadas y a veces distorsionadas electrónicamente, con el vital apoyo del guitarrista Pep Mendoza, que toca incluso a Mozart con guitarra eléctrica.

Dos actores-performers guiaban al público mientras recitaban el texto, incluso metidos en enormes bolsas plásticas dando importancia a la muerte que ha sido triste protagonista de la covid-19. La obra se presenta como un homenaje a los médicos y a quienes lucharon contra el virus, pero también al personal de limpieza, equipos científicos, celadores, enfermeras, médicos, terapeutas, farmacéuticos, voluntariado, trabajadores sociales o conductores de ambulancia. Y si de homenajes se trata, Padrissa aprovecha el tirón y también crea una escena en recuerdo del polifacético creador, músico y agitador cultural Víctor Nubla (fallecido en enero en ese mismo hospital) y otra para el arquitecto Enric Miralles, en el 20º aniversario de su muerte, sumando más estímulos a un guion carente de agilidad y que vertebra un montaje que, quizás por motivos técnicos, en varios momentos cae en largos silencios que imposibilitaban seguirlo con el debido interés.

El lenguaje furero quedó reflejado en grúas, artefactos y osadías, no así en un vestuario en el cual en esta ocasión, lejos de modernidades galácticas, primaban los monos sanitarios. El escenario en 360º grados envolvía con la acción al público, ubicado en el centro del patio del antiguo Hospital; las sillas movibles y ligeras ayudaban a orientar al espectador a los espacios en los que se desarrollaban las acciones que se desencadenaron después de una introducción impactante que contaba con una grabación de una agitada respiración que removió el patio de butacas con un soplo de emoción. Una música con aire sacro fue el hilo conductor, en la que, interpretada en directo y en grabaciones, también incluyó diversos géneros, desde música de raíz popular o spirituals a un ballet de Prokófiev y fragmentos de óperas de Mozart y Wagner.

Después de las dos funciones de estreno en el Cruïlla, NN se irá de gira por diversos hospitales de Cataluña, Galicia o Cantabria, viajando primero a la comarca de la Anoia, el 10 y 11 de julio, una zona «fuertemente sacudida por la pandemia y en la que NN tenía que hacer una parada obligatoria», explicó Padrissa cuando presentó el espectáculo.