La deslumbrante 'Salome' de Vanessa Goikoetxea

Santiago de Chile

28 / 11 / 2025 - Juan Antonio MUÑOZ - Tiempo de lectura: 3 min

strauss chile La producción de 'Salome' de Christine Hucke © Teatro Municipal / Alberto DÍAZ
strauss chile Vanessa Goikoetxea como Salome © Teatro Municipal / Alberto DÍAZ
strauss chile Vanessa Goikoetxea como Salome © Teatro Municipal / María Pía MERANI
strauss chile Vanessa Goikoetxea como Salome con Michael Gniffe como Herodes © Teatro Municipal / Alberto DÍAZ
strauss chile Vanessa Goikoetxea como Salome © Teatro Municipal / Alberto DÍAZ

Teatro Municipal - Ópera de Chile

Strauss: SALOME

Nueva producción

Malgorzata Pawlowska / Vanessa Goikoetxea, Liam James Karai, Christel Loetsch, Michael Gniffe, Gonzalo Quinchahual. Dirección musical: Paolo Bortolameolli. Dirección de escena: Christine Hucke. 25 y 27 de noviembre de 2025.

Esta producción de Salome en el Teatro Municipal fue liderada por una dirección musical de gran solidez a cargo del chileno Paolo Bortolameolli, cuya lectura demostró pleno dominio de las exigencias de la partitura: mantuvo equilibrio y transparencia en una orquesta de grandes dimensiones, sostuvo de manera impecable la tensión dramática continua y en todo momento se mostró atento al fraseo y a las necesidades de los solistas. Su manejo de los contrastes súbitos, del color orquestal extremo y del pulso teatral reveló una comprensión profunda del lenguaje straussiano. La Filarmónica de Santiago respondió con una sonoridad plena, flexible y vibrante, administrada con una mezcla de control, energía y sensibilidad que dio como resultado una versión tan intensa como coherente.

En el plano escénico, la propuesta de Christine Hucke optó por un enfoque de artificio extremo, explorado a través del metateatro y de una estética que combinó lo futurista con lo kitsch. La escenografía de Rebekka Dornhege Reyes situó la acción en un espacio reminiscente de un estudio televisivo, un escenario dividido en dos mediante una transparencia que permitía entrever el ambiente orgiástico de la fiesta de Herodes. La intención no era ofrecer belleza convencional, sino construir un micromundo en descomposición, observado desde fuera.

Uno de los momentos más logrados fue la célebre danza de los siete velos, especialmente en su segunda parte. Si bien al inicio resultó algo arbitrario y morboso que Herodes desnude a Salome y olfatee uno de sus velos con gestos fetichistas, la irrupción posterior de diez dobles de la protagonista y la desaparición del Tetrarca transformaron la escena en una poderosa metáfora visual no exenta de belleza. La coreografía reveló a una mujer rota, entregada a su propio derrumbe. La deconstrucción del palacio —marcada por un enorme ojo posterior que comienza a llorar— acentuó ese tránsito hacia la ruina. También fue expresivo el simbolismo de la tapa de la cisterna de Jokanaan, presentada primero como luna negra y luego como luna de sangre, así como la visión interna de la cisterna, que apareció como el único espacio cálido de la propuesta, lugar al que Salome se dirige tras ser brutalmente rechazada por el Profeta. Sin embargo, el planteamiento no estuvo exento de elementos discutibles: algunos desplazamientos carecieron de orden; los efebos suspendidos distrajeron más de lo necesario y la entrada final de Herodías y Herodes parapetados resultó poco justificada.

"Asumiendo por primera vez en su carrera el desafiante rol de la princesa de Judea, Vanessa Goikoxtea lo abordó con un nivel extraordinario"

En lo vocal, el primer elenco (25 de noviembre) fue dominado por el barítono Liam James Karai, un Jokanaan de voz imponente y fraseo enfático, capaz de proyectar su severa e implacable autoridad. La soprano Malgorzata Pawlowska ofreció una interpretación escénica intensa y comprometida, logrando delinear la complejidad emocional de Salome, pero su instrumento no tiene el volumen ni los agudos imperiosos ni la solidez en el centro ni los graves que exige este rol devastador. Christel Loetsch, como Herodías, tendió hacia la caricatura, probablemente inducida por la régie. El tenor Michael Gniffe se mostró insuficiente tanto en la caracterización como en el canto, sin transmitir la mezcla de brutalidad, miedo y perversión que define a Herodes. En contraste, Gonzalo Quinchahual mostró calidad vocal en el rol de Narraboth, aunque debe profundizar en el estilo declamado posromántico y protoexpresionista propio de la obra. Destacaron también el paje de Monique Galvao y el sólido conjunto de judíos (Pedro Espinoza, Nicolás Noguchi, Gonzalo Araya, David Rojas y Pedro Alarcón), responsables de una de las secciones más complejas del entramado musical.

Fue, sin embargo, en el segundo elenco (27 de noviembre) donde vino la mayor sorpresa de la temporada lírica 2025 —e incluso, podría decirse, de los últimos años— gracias a la impactante actuación de la soprano española Vanessa Goikoetxea: asumiendo por primera vez en su carrera el desafiante rol de la princesa de Judea, la cantante lo abordó con un nivel extraordinario. Dueña absoluta del personaje, que construyó en cada uno de sus detalles, desplegó una combinación excepcional de resistencia vocal, proyección sobre una orquesta particularmente densa y un timbre capaz de transitar con naturalidad desde la delicadeza juvenil hasta la intensidad más dramática, siempre con impecable control técnico y musical. El papel exige un registro agudo firme y luminoso, medios y graves robustos, y un dominio absoluto de los matices dinámicos, ya que la escritura vocal oscila entre pasajes líricos y momentos de enorme tensión emocional. Resultó sobrecogedor ver y escuchar cómo Goikoetxea manejó la compleja mezcla de inocencia, deseo, obsesión y violencia que plantea Strauss, y cómo añadió a ciertos pasajes un acento expresionista —de fuerte intensidad teatral— que potenció aún más la marca personal de su interpretación. Excelente actriz, coronó su desempeño con una escena final que fue una verdadera apoteosis de canto e imaginación, situándose en la línea de grandes intérpretes del rol, como Gwyneth Jones y Anja Silja.

El público rubricó su actuación con un entusiasmo desbordante, como no podía ser de otra forma.  * Juan Antonio MUÑOZ, corresponsal en Santiago de Chile de ÓPERA ACTUAL

strauss chile Vanessa Goikoetxea como Salome con Michael Gniffe como Herodes © Teatro Municipal / Alberto DÍAZ
strauss chile Vanessa Goikoetxea como Salome © Teatro Municipal / Alberto DÍAZ
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