La bella voz de Pretty Yende abre el curso abaísta

Bilbao

15 / 10 / 2021 - José Miguel BALZOLA - Tiempo de lectura: 3 min

Print Friendly, PDF & Email
pretty yende-operaactual-abao Pretty Yende y Michele d'Elia en un momento del recital © ABAO Bilbao Opera

ABAO Bilbao Opera

Recital de PRETTY YENDE

Inauguración de la temporada

Obras de Bellini, Donizetti, Rossini, Liszt y Massenet. Michele d’Elia, piano. Palacio Euskalduna, 9 de octubre de 2021.

Antes del comienzo de su temporada operística, que no empezará hasta el próximo 23 del corriente, ABAO Bilbao Opera arrancó sus actividades con un recital de esta soprano sudafricana de cuya carrera meteórica se habla en todo el mundo. No es para menos, pues Pretty Yende posee una voz simplemente maravillosa, de una calidad realmente excepcional que pudo lucir a lo largo de un programa bien perfilado para mostrar la riqueza de su instrumento vocal.

El programa comenzó con conocidas canciones de Bellini y Donizetti, pero raramente oídas, expuestas con una bella línea melódica y aparentemente sin las, o con menos proporción de, dificultades del belcantismo puro. Siguió el aria «O luce di quest’anima» de Linda di Chamounix donizettiana, erizada de dificultades en las que Yende parecía recrearse. Ataques perfectos a los agudos, fiato siempre bien sostenido, potencia y un soberano brillo en su color tímbrico fueron sus cartas. Se pasó a Rossini, primero con una canción de Les Soirées musicales, «La promessa», y tras ella el aria de la condesa en Il viaggio a Reims, «Partir o ciel desio», otra prueba de fuego, sin duda. Sorprende que para comenzar la segunda parte eligiera a Liszt, un buen liederista con obras preciosas en francés y alemán, en canciones a la italiana, en que su piano desbordante actúa casi sólo de acompañamiento; fueron los Tres sonetos de Petrarca, «Pace non trovo», «Benedetto sia’l giorno» e «I vidi in terra angelici costumi».

"Yende volvió a mostrar la magnificencia de su voz, su facilidad para las agilidades, su fácil línea de canto y su control de las dinámicas con crescendos y decrescendos extremadamente bien cuidado"

Y tras un interludio a piano solo de parte del pianista Michele d’Elia, llegó el broche de oro para coronar el fin del programa: las dos grandes arias finales de La sonnambula de Bellini: «Oh, se una volta sola… Ah, non credea mirarti» y «Ah non giunge uman pensiero». Yende volvió a mostrar la magnificencia de su voz, su facilidad para las agilidades, su fácil línea de canto y su control de las dinámicas con crescendi y diminuendi extremadamente bien cuidados. No se pide buena vocalización en cantantes con lengua madre no latina, pero seguro que esta espléndida soprano aún joven logrará mejorar la suya, como también se espera alguna mayor madurez, algún matiz más logrado en las expresiones, las que trasmiten emociones cambiantes, sobre todo; pero, aun con eso, parece claro que si no hay tropiezo por delante, la carrera de Yende puede llevarla a ser la diva que marque una generación.

Generosamente, la soprano ofreció tres obras fuera de programa, lo que alargó la duración de la sesión en mas de veinte minutos. Primero «Una voce poco fa» del Barbero rossiniano; luego «Me llaman la primorosa» de El Barbero de Sevilla de Gerónimo Giménez, obra ésta que parece gustar a Yende, que la ha incluido un muchos de su recitales y que el público encontró colgada –cantada por ella, claro– en la nube; y al fin una simpática escena moderna y muy melódica, con sabor a comedia musical americana que parece que fue compuesta expresamente para ella. Bravos a raudales. Ojalá el público bilbaíno vuelva a oírla pronto.  * José Miguel BALZOLA, crítico en Bilbao de ÓPERA ACTUAL