La arquitectura de Puccini resplandece en las Termas de Caracalla

Roma

08 / 07 / 2024 - Mauro MARIANI - Tiempo de lectura: 3 min

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roma puccini Carmen Giannattasio como Floria Tosca © Opera di Roma / Fabrizio SANSONI
roma puccini Carmen Giannattasio como Floria Tosca © Opera di Roma / Fabrizio SANSONI
roma puccini La nueva producción de 'Tosca' con escenografía de Massimiliano Fuksas © Opera di Roma / Fabrizio SANSONI

Festival Termas de Caracalla

Puccini: TOSCA

Nueva producción

Carmen Giannattasio, Saimir Pirgu, Claudio Sgura. Dirección musical: Antonino Fogliani. Driección de escena: Francesco Micheli. 5 de julio de 2024.

El festival de verano del Teatro dell’Opera de Roma en las Termas de Caracalla se abrió con Tosca, que tenía como principal motivo de atracción la escenografía de Massimiliano Fuksas, debutante en el mundo de la ópera pero muy conocido como arquitecto por sus obras realizadas en todo el mundo, desde China hasta Estados Unidos. Por supuesto, nadie esperaba que un arquitecto moderno reprodujera fielmente los tres lugares históricos de Roma donde se desarrolla la obra de Puccini, pero su escenografía fue aún más sorprendente de lo que se podía imaginar, tan inusual que al principio despertó mucha perplejidad, pero pronto se desvaneció: era, en efecto, una estructura desnuda, blanca, larga, sinuosa y baja, que parecía un paisaje nevado de colinas, sobre el cual se proyectaban a veces diversas imágenes: ojos, olas del mar, dibujos geométricos, palabras del libreto y proverbios en latín.

Esta propuesta minimalista funcionó muy bien, ya que atrajo toda la atención hacia los personajes, que sobresalían con gran relieve teatral sobre este fondo blanco y desnudo y no parecían pequeños ni lejanos, como suele ocurrir debido al tamaño de este teatro al aire libre. También destacó la dirección escénica esencial, fuerte e incisiva de Francesco Micheli. Pero, como en toda dirección moderna, no podían faltar ideas personales: la más desconcertante fue que Tosca no apuñaló a Scarpia antes de que él la abrazara, sino cuando los dos estaban semidesnudos y abrazados, de modo que los últimos gruñidos y susurros de Scarpia moribundo se mezclaron ¡con los del orgasmo!

"Carmen Giannattasio interpretó a Tosca como una joven mujer enamorada, apasionada y sensual y no como una madura 'primadonna'"

En un espacio como el de las termas romanas, al aire libre, la amplificación del sonido es necesaria, pero esta vez fue excesiva y todo resonó molestamente. Afortunadamente, el audio se ajustó en el transcurro de la función y se pudo apreciar el hermoso sello de la interpretación de Carmen Giannattasio, que dibujó una Tosca como si fuera una joven enamorada, apasionada y sensual, y no como una primadonna madura siempre por encima de las reglas; su “Vissi d’arte” fue intenso, y sus dúos con Cavaradossi, interpretado por Saimir Pirgu, rico en matices. La primera aria del tenor, “Recondita armonia”, se escuchó con mucho ímpetu, una proyección exagerada en todo momento y sin matices (¿culpa de la amplificación?), pero luego el tenor encontró una línea vocal más controlada y contrastada, dejando en el público el deseo de escucharlo en mejores condiciones acústicas. Con una inteligente declamación del texto, Claudio Sgura destacó eficazmente la fría perfidia caracterización de Scarpia, mientras que se encontró menos cómodo en las pocas y breves frases cantables asignadas por Puccini a este personaje.

La dirección musical de Antonino Fogliani puso de relieve tanto los momentos líricos como los dramáticos que se alternan en Tosca, eligiendo tiempos un poco más relajados de lo habitual para los primeros y un poco más movidos para el resto, encontrando siempre el color orquestal adecuado seguido de manera óptima por la orquesta del Teatro dell’Opera de Roma. Los entusiastas aplausos finales demostraron la plena satisfacción del público –muchos de los cuales eran extranjeros– que llenaba la amplia platea.  * Mauro MARIANI, corresponsal en Roma de ÓPERA ACTUAL