Julien van Mellaerts y la naturalidad expresiva

Barcelona

08 / 04 / 2021 - Antoni COLOMER - Tiempo de lectura: 2 min

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Julien van Mellaerts Julien van Mellaerts y Simon Peller en el Life Victoria © Life Victoria / Elisenda CANALS
Julien van Mellaerts Julien van Mellaerts en el Life Victoria © Life Victoria / Elisenda CANALS

Festival Life Victoria

Recital JULIEN VAN MELLAERTS

Obras de Schubert, Wolf, R. Strauss, Vaughan Williams y Ravel. Simon Lepper, piano. Recinte Modernista Sant Pau. 6 de abril de 2021.

El Festival de Lied Life Victoria de Barcelona tenía previsto inaugurar su temporada de primavera con un recital protagonizado por la soprano Christiane Karg y el barítono Julien van Mellaerts interpretando el Italianisches Liederbuch de Hugo Wolf. Lamentablemente los efectos de la pandemia impidieron, a última hora, que la cantante alemana pudiese desplazarse hasta la capital catalana, por lo cual el Festival tuvo que improvisar, gracias a la colaboración de Van Mellaerts y el pianista Simon Lepper, un nuevo programa.

El cantante neozelandés, que también tuvo dificultades para salir de Inglaterra y volar a Barcelona, ya había participado hace un par de años en el Life Victoria, dejando buenas sensaciones. Unas sensaciones que se confirmaron con este recital en el que interpretó obras de Schubert, Wolf, Strauss, Vaughan Williams y Ravel vinculándolas tenuemente a través de los conceptos de la lejanía y la imposibilidad de amar.

"Van Mellaerts desgranó las canciones de Hugo Wolf con sorprendente naturalidad en la expresión, convirtiendo cada pieza en la página de un diario personal"

Arrancó el recital con tres piezas dedicadas a la figura del caminante, tan presente en la literatura liederística de Schubert. «Der Wanderer», «Wanderers Nachtlied» y «Der Wanderer an der Mond» son tres Lieder de gran calado dramático que cogieron un tanto frío al cantante yal público. En cambio, el modo de enfocar estilísticamente las canciones seleccionadas del Italianisches Liederbuch de Wolf fue interesante y atractivo, pues sedesgranaron con una sorprendente naturalidad en la expresión, convirtiendo cada pieza en la página de un diario personal. Tras este bloque, la primera parte se cerró con una excelente interpretación de tres Lieder de Richard Strauss, con especial mención a la final, «Die Nacht«, en la cual el barítono mostró meticulosa atención a todos y cada uno de los reguladores, así como a los recursos técnicos para llevarlos a cabo.

Con el precioso ciclo Songs of travel, de Vaughan Williams, Van Mellerts y Lepper dieron lo mejor de sí, ofreciendo sin duda lo que fue el clímax del recital. Pese a su excelente alemán, el inglés le sienta muy bien al barítono neozelandés, y esa misma naturalidad que destacaba en las piezas del Italianisches Liederbuch encajó perfectamente con el lirismo del ciclo del compositor inglés. Si al «The vagabound» inicial le faltó cierta rotundidad, a cambio interpretó bellas versiones de «Let beauty awake«, «Youth and love» o «In dreams» muy bien acompañado, aquí, por un Simon Lepper que en las piezas de Wolf quedó algo corto de vuelo, especialmente en los postludios.

Menos lucido, en cambio, fue el ciclo final de Ravel, Don Quichotte a Dulcinée, un ciclo que requiere cierta personificación del personaje de la cual el intérprete prescindió. Tampoco consiguió la trascendencia necesaria en la «Chanson épique», interpretada con un tempo demasiado ágil para lo que, al fin y al cabo, es una plegaria. Finalmente, en la «Chanson à boire«, pianista y cantante parecieron buscar más bien el efecto, a una velocidad un tanto descontrolada, que una versión equilibrada y expresiva. Un final que, en cualquier caso, no puede empañar las excelentes interpretaciones de la franja central.